Llegan los remos que usan Claire y Francis Underwood

Para los que conocen de fitness, el remo es uno de los mejores ejercicios: quema 1.000 calorías en una hora, no tiene impacto en articulaciones e involucra a 80% de los músculos. Para los que ven House of Cards, el remo de los sueños es un WaterRower, una marca que está llegando al país. Cuánto cuestan.

Charly Chagas hace 15 años que trabaja en la industria que provee a gimnasios y sabe que en el equipamiento básico de máquinas aeróbicas, siempre se prioriza cintas, elípticos y bicicletas.

Hasta ahora. Es que de la mano de la serie House of Cards (en Netflix) se popularizó el remo fijo y particularmente los “remos de agua” de la marca WaterRower que en breve llegarán también a la Argentina.

“El mes que viene llegan los primeros productos de demostración y en dos meses un contenedor completo”, se entusiasma Chagas, representante de la marca en el país.

La tecnología y los materiales de los remos de agua WaterRower los posicionan en un segmento alto, aunque hay líneas para gimnasios y para hogares, con precios desde $ 18.000.

Puntualmente el modelo “Natural” que usan Claire y Francis Underwood (los personajes que caracterizan Robin Wright y Kevin Spacey) llegará a un valor de $ 28.000.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.