No más fondos verdes: por qué las series verticales usan ahora estos estudios de producción (el primero de Latinoamérica tiene 64 m² y está en Buenos Aires)

La productora argentina Gennial inauguró en Colegiales el primer Gray Box de la región, un estudio pensado para combinar actores reales con inteligencia artificial en microdramas verticales.

El fondo verde tuvo su momento. Hoy, la nueva ola de producción audiovisual con IA apunta a otro formato: el Gray Box. A diferencia del chroma key clásico, este estudio está pintado de gris con iluminación neutral para evitar reflejos de color sobre los actores y facilitar la generación del entorno mediante IA en postproducción. Marcas en las paredes sirven de referencia espacial para los movimientos de cámara. El resultado: escenas donde actores reales conviven con entornos y personajes generados artificialmente.

Gennial, la productora argentina que es el único partner en Latinoamérica de Seedance 2.5 —el modelo de generación de video con IA presentado en Cannes 2026—, acaba de inaugurar el primero de este tipo en la región, en el barrio de Colegiales, dentro del Distrito Audiovisual de Buenos Aires. Son 64 m² por 5 metros de altura.

La primera producción que saldrá de ese espacio es Amor Artificial, una serie vertical realizada junto a The Eleven Hub, la productora de microdramas de Loli Miraglia. La trama sigue a una mujer que interactúa con una IA que la introduce en distintos universos. El coprotagonista será un personaje generado íntegramente con inteligencia artificial. El rodaje tomará uno o dos días; la postproducción, más de un mes.

"Si bien cualquiera puede hacer contenido audiovisual con IA, el resultado no es el mismo cuando lo hace un profesional. Cuando un cineasta agarra una herramienta de generación de video, de repente tiene un superpoder", señaló Adrián Garelik, CEO de Gennial.

El formato ya tiene antecedentes de escala global: la película Bitcoin: Killing Satoshi, dirigida por Doug Liman, se filmó íntegramente en un Gray Box en Londres con un presupuesto de US$ 70 millones y permitió recrear 200 locaciones en postproducción.