No te quedes sin cancha, llega Clickyreserva.com

Para esas ocasiones en la que sí hay equipo pero falta la cancha, es ideal Clickyreserva.com, un emprendimiento digital nacido en el seno de Incutex (una incubadora de Santex) que reúne todos los complejos de básquet, fútbol, tenis, paddle y squash de Córdoba que alquilan sus canchas al público permitiendo que los interesados realicen la reserva por medio del sitio digital sin necesidad de llamar para confirmar el lugar.
¿Cómo funciona? El usuario se registra con mail y contraseña y, una vez adentro, se redirecciona al administrador de reservas que indica cuáles son los lugares, turnos y precios disponibles para que el cliente elija la opción más adecuada a sus necesidades.
Por el momento el sitio se encuentra funcionando en beta y apto para complejos deportivos que prefieren utilizar este sistema para organizar las reservas de las canchas; sin embargo, en octubre, la plataforma estará abierta para el público en general.
El servicio es gratuito tanto para los dueños de las canchas como para los clientes que las reservan. ¿Dónde está la ganancia? “Cobramos un 10% de todas las reservas que se concretan a través de nuestro sistema”, nos cuenta Ezequiel Bucai, cofundador de Clicky Reserva junto a Gonzalo Conde y Alejandro Silvestre.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.