El dato, difundido a propósito del Día Mundial de los Animales (4 de octubre), muestra un salto fuerte: en 2021 la proporción era del 47,2%. En apenas cinco años, casi se duplicó.
Entre quienes tienen animales, el perro manda: está en el 81% de los hogares. Lo sigue el gato, con el 61%. Y hay muchos que no eligen: el 43% convive con perros y gatos a la vez, mientras que un 19% tiene otros animales, como peces o pájaros.
Las mujeres representan el 54% de quienes tienen animales, y los hombres, el 46%. La tenencia es mayor en los niveles socioeconómicos medio y bajo, y atraviesa todas las edades.
Dos franjas se destacan: los mayores de 55 años (24%) y los adultos jóvenes de 25 a 34 (19%).
El dato que les interesa a las marcas
Más allá del tamaño, lo que vuelve atractivo a este público es cómo consume. Según TGI, quienes tienen animales están entre los primeros en sumar aparatos electrónicos nuevos, siguen los últimos lanzamientos y muestran interés en comprarlos.
También tienen una relación activa con la publicidad: hacen clic en los anuncios o escanean códigos QR, y reconocen que los avisos influyen en lo que compran.
Y pesan en su entorno: amigos y familiares les consultan y tienen en cuenta su opinión antes de comprar un electrónico.
Más allá de la demografía
Para Ibope, el hallazgo muestra el valor de mirar a las audiencias más allá de la edad o el sexo. TGI cruza, en una misma muestra, consumo de productos y marcas, consumo de medios, actitudes y estilos de vida, una base para que anunciantes, agencias y medios planifiquen su comunicación con más precisión.