Separar una parte del sueldo para armar un colchón de respaldo se volvió, para buena parte de la población, casi una utopía. Según un relevamiento de Pulso Research, el 66,4% de los argentinos no logra ahorrar.
Pero el dato no tiene por qué ser una condena. Existen métodos para empezar con montos chicos y, sobre todo, para convertir el ahorro en un hábito. Uno de los más difundidos es la regla 50-30-20.
Cómo funciona la regla
“Existe en educación financiera la regla 50-30-20. Esta fórmula propone dividir los ingresos en tres partes: 50% para gastos esenciales, 30% para consumo personal y 20% para ahorro o inversión”, explica Vanesa Di Troilo, Business Manager de Reba.
En criollo: la mitad de lo que entra va a lo que no se puede evitar (alquiler, servicios, comida, transporte); casi un tercio, a los gustos y el consumo personal; y una quinta parte, al ahorro o la inversión. Según Di Troilo, la lógica es sencilla: ordenar las finanzas personales para no perder de vista el objetivo de construir un respaldo económico.
El 50-30-20, versión argentina
Ahora, la pregunta del millón: ¿se puede cumplir al pie de la letra en la Argentina actual? La respuesta corta es que rara vez.
Con salarios presionados por la inflación, muchos hogares destinan bastante más del 50% a los gastos básicos. Aun así, la metodología sirve como punto de partida: más que un porcentaje rígido, funciona como una guía para planificar el dinero y evitar que el ahorro se diluya a fin de mes.
Si el 20% hoy es inalcanzable, la clave está en no abandonar la estructura: arrancar con un 5% o un 10% y ajustar a medida que se pueda.
Primero ahorrar, después gastar
El secreto está en la organización. Registrar los gastos, separar el dinero destinado al ahorro apenas se cobra (y no con lo que sobra) y usar herramientas que permitan ver con claridad en qué se va cada peso.
En ese terreno, las plataformas digitales vienen ganando protagonismo entre distintas generaciones. Aplicaciones como Reba, que forma parte del Grupo Transatlántica y está regulada por el Banco Central de la República Argentina, apuntan a ofrecer una solución integral para gestionar las finanzas desde el celular.
“Pensada para adaptarse a las nuevas tendencias de la economía digital, nuestra app cuenta con numerosos instrumentos de ahorro y otros productos financieros que pueden ser operados desde la comodidad de una sola aplicación”, detalla Di Troilo.
Del dólar al plazo fijo, desde el celu
En el ítem inversiones, la app permite comprar y vender dólar oficial de forma 100% digital, las 24 horas, los 7 días de la semana.
En ahorro, ofrece plazo fijo y caja de ahorro en pesos y en dólares, ambas 100% bonificadas. Según la compañía, desde hace varios meses se ubica en el top 3 de las mejores tasas del mercado. Para Di Troilo, estos “instrumentos mejoran la relación con el dinero, nos empoderan y promueven la educación financiera”.
La propuesta se enmarca en la estrategia del Grupo Transatlántica de ampliar el acceso al sistema financiero a los cerca de 8,5 millones de personas que hoy están por fuera, para que puedan ordenar sus finanzas, construir un historial crediticio, ahorrar e invertir.
El primer paso
En un contexto económico desafiante, que la mayoría no logre ahorrar también abre una oportunidad. Combinada con herramientas de organización y plataformas que simplifiquen la gestión del dinero, una regla tan simple como el 50-30-20 puede ser el punto de partida para una salud financiera más sólida. Aunque los porcentajes, por ahora, sean más un horizonte que una realidad.