Royal Enfield hace parada en Córdoba con un nuevo local en Autocity (un espacio de 350m2 con todo)

Se trata de un nuevo local con un área dedicada a la postventa, en el cual la marca busca fortalecer su vínculo con la comunidad motera y facilitar el acceso a sus modelos y servicios en la provincia.

Royal Enfield expande su presencia en Córdoba con la apertura de un nuevo local en el complejo Autocity, ubicado en la intersección de Río Yuspe y Coronel Manuel Namuncurá. Este espacio ofrece todos los modelos de la marca, así como una selección de indumentaria y accesorios originales. Además, incluye un área dedicada a servicios de posventa.

Con un espacio de ventas de 350m² y un sector exclusivo para posventa, el local busca convertirse en un punto de referencia tanto para moteros locales como para quienes visiten la provincia.

Marcelo Franco, gerente comercial de la división Motos de Grupo Tagle, destacó: “Queremos que cada persona que acuda al local se sienta parte de nuestra comunidad y encuentre todo lo que necesita para vivir al máximo su experiencia con Royal Enfield”. Según Franco, el interés en la marca se refleja en las ventas, con un promedio mensual de entre 60 y 70 motocicletas vendidas en Córdoba.

El nuevo establecimiento ya está en funcionamiento y cuenta con los modelos más vendidos de la marca, incluyendo la Himalayan 450, lanzada el año pasado en Mendoza, la HNTR 350, la Meteor 350 y la Super Meteor 650.

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.