Avión de Papel cambia su plan de vuelo y aterriza en Gurdulich

(Laura Olivan) La agencia liderada por Luis González Valenzuela fue absorbida por Gurdulich, la tradicional empresa que para este 2017 tiene como meta principal generar alianzas estratégicas con partners locales y poner el foco en acciones colaborativas.

Avión de Papel cumple 5 años y para celebrarlo se mudó a un hangar más grande. Así lo manifiesta, Luis González Valenzuela: “este cambio era necesario. Implica una gran apuesta y es para mi un honor que una agencia como Gurdulich, con tanta trayectoria en el mercado, haya pensado en nosotros como aliado”.

Ya activo en la agencia, Gonzalez Valenzuela se desempeña como Director de Proyectos y expresa: “yo quería ver el negocio desde otra perspectiva y la estructura de Avión de Papel no me permitía ir con los clientes más allá de lo creativo y considero que hoy el negocio es hacer crecer a las marcas, ese valor forma parte de los pilares de Gurdulich”.

Consultado por las acciones que tanto caracterizan a esta agencia S respondie: “apagamos el motor de Avión de Papel por un rato para ver cómo seguimos, de igual forma no quiero dejar de lado las iniciativas que encaramos en estos años, y que tanto queremos como la Escuelita de Verano, que sea cual sea la temporada, en 2017 va a tener su tercera edición”.

De un local en Córdoba a una marca con sello propio: Panicafé cumple una década (ya tiene 6 franquicias en Córdoba y 3 en EE.UU.)

Diez años después de abrir su primer local, Panicafé se consolidó como una de las cadenas de cafeterías de origen cordobés con mayor crecimiento del último tiempo. La marca nació con una premisa: no ser solo una cafetería, sino construir una identidad propia alrededor de lo artesanal. Hoy la sostiene con seis franquicias en la ciudad y el Gran Córdoba, un Mercatino propio y, como dato curioso que pocos cordobeses conocen, tres locales en Texas, Estados Unidos.

Compran campo, lo lotean y te venden la ilusión de un country: el negocio de los barrios truchos en Córdoba

(Por Rocío Vexenat) Un solo medidor de EPEC para 100 casas. Vecinos que programan el lavarropas a la una de la madrugada porque de día no hay tensión. Una indemnización de casi mil millones de pesos (la más alta que dictó la Justicia cordobesa) por vender lotes en tierra que la Municipalidad nunca iba a habilitar. Todo esto pasó, y sigue pasando, a metros de la circunvalación.