Además de la tasa vial a los combustibles, otros “impuestos por única vez” que quedaron para siempre

José Manuel De la Sota no es el primer mandatario al que se le ocurre crear un impuesto nuevo (como la controvertida tasa vial a los combustibles) para hacerse de fondos extra que le permitan paliar la complicada situación financiera de una provincia. Antecedentes sobran, y quizás el más emblemático –y brutal- fue la quita del 30% a las jubilaciones provinciales aplicada por el ex gobernador radical Ramón Mestre.
Pero antes y después, hubo otras ideas “creativas” con tinte progresista como la que ensaya De la Sota con la tasa vial. A modo de ejemplo, recodamos dos con la ayuda del economista Marcelo Capello del Ieral.
- A mediados de los ´90, en plena crisis fiscal, el Gobierno provincial desdobló el impuesto a los automotores, en un componente provincial y otro municipal, que en los hechos significó aumentar el tributo sobre los rodados. Luego ambos sobrevivieron en el tiempo.
- Desde 2004 vienen creándose fondos o tasas especiales sobre los inmuebles rurales, que en los hechos multiplicaron por 5 la recaudación del impuesto inmobiliario rural, aunque aquellos resultan recursos con asignación específica.

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