Camaleón duplicó su producción (y va por más).

En marzo del 2010 Laflance -una empresa de capitales nacionales- compró a Cidal y se convirtió en la nueva comercializadora y dueña de la marca Camaleón y Punticrem, los únicos preservativos del mercado producidos bajo Normas ISO 9001. Desde entonces, la empresa viene en proceso de crecimiento constante y con un claro objetivo: recuperar parte del mercado perdido y expandirse en mercados internacionales. “Desde que compramos hemos aumentado la producción en un poco más del doble y queremos seguir creciendo”, comenta Marcelo Coto-Mangione, gerente comercial de Laflance. Así, la marca que ya cuenta con 5 variedades de preservativos (clásicos, super finos, super lubricados, texturados y toys) planea aumentar sus variedades para este año que recién comienza. “A lo largo del año vamos a tener más lanzamientos, queremos terminar este 2011 con 5 variedades más y así completar una amplia gama para todos los gustos”, comenta Coto-Mangione. Hoy en día, la empresa que tiene presencia (con sus dos marcas) en la Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay, y apuesta a seguir expandiéndose a otros mercados. “En Ecuador nos han pedido una partida muy grande de una nueva línea que vamos a sacar. Además, tenemos varios mercados de países latinoamericanos en vista, excepto Brasil y México donde hay demasiados jugadores y por ahora no lo tenemos en la mira”, concluye.

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.