Chevrolet amplió la gama del Chevrolet Onix Activ en Brasil con el regreso de una de las versiones más particulares de su catálogo. El nuevo Activ recupera la receta de los crossovers urbanos: aspecto más robusto, suspensión elevada y mejoras pensadas para enfrentar caminos en mal estado sin abandonar el formato hatchback.
El lanzamiento despertó rápidamente expectativas en Argentina, donde desde la marca dejaron entrever que existen posibilidades concretas de sumar esta variante al mercado local. De llegar, se posicionaría como una alternativa de entrada dentro de la familia de utilitarios deportivos de Chevrolet, por debajo del recientemente lanzado Sonic.
La nueva versión reemplaza en Brasil a las variantes LT y LTZ y busca captar a quienes priorizan una estética aventurera sin necesidad de dar el salto a un SUV tradicional.
Uno de los cambios más importantes aparece en la suspensión. El Onix Activ alcanza una altura total de 1.532 milímetros, unos 60 milímetros más que el resto de las versiones de la gama, además de ofrecer una distancia libre al suelo de 201 milímetros.
Según Chevrolet, estas modificaciones mejoran el desempeño sobre calles deterioradas, caminos rurales y obstáculos urbanos. El modelo declara un ángulo de ataque de 19,7 grados y un ángulo de salida de 28,1 grados, cifras que favorecen el paso por rampas, badenes y lomos de burro.