El Arbolito de Navidad hecho en casa

(Por Ivanna Torres Riesco  - @ivannatr) Este lunes quienes festejan la Navidad arman sus Arbolitos y el diseño reinterpretó esta experiencia para pasarlo a un nuevo nivel. Mirá de qué se trata, en nota completa.

El Arbolito de Navidad de Encaja Muebles.
Un árbol de MDF para armar, disponible a la venta online.
Las piezas de cartón listas para armar y montar.
Uno, dos, árbol. Las piezas llegan en una caja y el cliente es quien le da forma a la pieza navideña.
La originalidad e ingenio a flor de piel: un arbolito de Rasty para armar.

Chimenea, nieve, pino, adornos y una familia reunida armando el arbolito. Ésa es la postal de película (película yanqui, claro) que nos imaginamos cuando llega el momento de armar la pieza “central” y símbolo de Navidad.

La tradición -se dice- proviene de San Bonifacio, evangelizador de Alemania, quien tomó un hacha y cortó un árbol para simbolizar a Yggdrasil (árbol del universo) y en su lugar plantó un pino que simbolizó a Dios. Lo adornó con manzanas para representar al Pecado Original y velas para Jesús como “la luz en el mundo”.

Lo cierto es que en la región la imagen dista un poco desde factores climáticos hasta culturales ya que comenzaron a admitirse nuevos objetos de diseño como arbolitos. Así, encontramos piezas a base de MDF, cartón e incluso Rasty.

La consigna predominantes es “Hazlo tú mismo”: la experiencia no pasa por adornar el arbolito sino por armar la estructura en sí. De esta manera, algunos ni siquiera admiten adornos ya que el diseño predomina por sobre los accesorios.

Todos los modelos todos, en la galería de fotos.

En silencio, Flybondi deja de volar: sólo tiene 6 frecuencias programadas (con demoras y vuelos cerrados)

Este sábado 30 de mayo, quien revise el tablero de partidas y arribos de Aeroparque se encuentra con un panorama que llama la atención: los logos amarillos de la low cost prácticamente desaparecieron de las pantallas. Sin comunicado oficial, sin explicaciones públicas, la aerolínea opera hoy con una cantidad mínima de frecuencias, con demoras de hasta siete horas y al menos una cancelación confirmada.