En Argentina se gastan $ 40 millones diarios para alimentar a las mascotas

¿Cuánto se va de tu presupuesto para alimentar a los más fieles de la casa? Según estudios realizados por Vitalcan, Argentina cuenta con 10 millones de perros y 4 millones de gatos. De los 14 millones, el 40% recibe alimento balanceado y se estima que a diario, una persona gasta hasta $ 7 para darle de comer a sus mascotas.
Esto significa que a diario, los argentinos gastamos $ 39.200.000 en un plato de comida balanceada para nuestros compañeros de cuatro patas. “Lo cierto es que creció la conciencia responsable sobre la tenencia de animales llegando al punto de considerárselos miembros no humanos de la familia”, explica el gerente general de Vitalcan, Nicolás Marcos.
Tal es así, que el mercado en sí se vio beneficiado por esta tendencia y se están produciendo en el país alrededor de 550 toneladas de alimento al año. “De hecho, la industria está creciendo a pasos agigantados que hay más productos para perros –desde comida hasta vestuario y juguetes- que para bebés”, sentencia Marcos.
Cuál es la participación de Vitalcan en este mercado en la nota completa.

Cuando conservar también es invertir: Aves Argentinas compró 47.600 hectáreas en Córdoba (qué hace la organización y por qué compra tierras)

(Por Juliana Pino) Con más de 100 años de historia, Aves Argentinas dio uno de los pasos más fuertes de su trayectoria: adquirió 47.600 hectáreas en el noroeste cordobés para donarlas al Estado y consolidar la ampliación del Parque Nacional Traslasierra. Detrás de la operación hay financiamiento internacional, estrategia territorial y una lógica que cruza biodiversidad, desarrollo regional y largo plazo.

Basta de pernos y coronas: qué es la biomimética (mismo precio que un tratamiento de odontología tradicional)

(Por Jazmín Sanchez) La biomimética odontológica gana terreno en Córdoba como una alternativa que no cuesta más que colocar un perno y una corona tradicional, pero conserva la pieza dental. El odontólogo Cristian Consalvi explica por qué esta evolución de la práctica puede ser menos invasiva, igual de durable y más sustentable para el diente, sin encarecer el bolsillo del paciente.