Kazaró tiene más de 1.500 colaboradores, cuatro unidades de negocio —limpieza integral, control de plagas, mantenimiento de espacios verdes y limpieza en altura— y clientes en hoteles, hospitales, industrias y centros comerciales de toda la región. Y a partir de esta semana suma una quinta pata: KZROBot, su nueva unidad de servicios tecnológicos basada en robots de limpieza autónomos de la marca Agibot.
La presentación se hizo en la Bienal Metalmecánica en Córdoba, donde la empresa se convirtió en la primera de la provincia en incorporar este tipo de tecnología. El primer robot ya está operativo; los otros 18 llegan en los próximos días.
"Viajamos a China, recorrimos distintas fábricas y vimos que Agibot era la mejor opción en precisión, soporte y forma de manejo", explicó Nicolás Bustos Rieder, gerente de Operaciones de Kazaró, en una charla con InfoNegocios.
Qué puede hacer el Agibot
El robot combina tres funciones en una sola pasada: barrido, fregado y mopa en seco. Su capacidad operativa llega a 1.980 m² por hora con un frente de trabajo de 550 mm, lo que lo convierte en una solución para aeropuertos, hospitales, malls, centros logísticos y grandes superficies industriales.
Tiene hasta tres horas de autonomía continua, carga rápida en 1,5 horas y regresa solo a su estación de carga cuando termina o necesita recargarse.
La navegación es autónoma con visión 3D en tiempo real y detección automática de obstáculos —puede superar pendientes de hasta 5° y atravesar desniveles de hasta 15 mm—, y llega a limpiar bordes, esquinas y zonas de difícil acceso que suelen quedar sin cubrir en una limpieza tradicional. Incluye sensores anticaída, detección de colisiones y botón de emergencia. Todo se monitorea y programa desde una app móvil vía Wi-Fi o 4G.
El modelo de comercialización no es venta sino servicio: Kazaró se encarga del mantenimiento, soporte, seguimiento y puesta a punto de cada equipo. El cliente accede a la tecnología sin gestión técnica propia.
Tecnología que potencia, no que reemplaza.
El punto que la empresa subraya con más énfasis es este: los robots no vienen a sacar puestos de trabajo. Vienen a liberar a los operarios de las tareas más repetitivas y físicamente exigentes para que puedan enfocarse en supervisión, planificación y control. "La experiencia, la supervisión y el criterio profesional del equipo siguen siendo indispensables para garantizar resultados de excelencia", señaló Tomás Romero, director de Kazaró.
Para sostener ese proceso, la empresa cerró una alianza estratégica con la UTN Facultad Regional Córdoba, que aportará el diseño y validación de programas de formación para los operarios y auditará los nuevos procesos metodológicos. "Traer un robot es fácil, pero programarlo y tener soporte ante contingencias es otra cosa. No hay mejor respaldo que la UTN", reconoció Bustos Rieder.
En términos de sustentabilidad, los Agibot operan con baterías sin emisiones de carbono, dosifican el agua con precisión y reducen drásticamente el consumo de químicos —parte del modelo de triple impacto que Kazaró define como su norte: tecnología, cuidado ambiental y desarrollo humano.