El desarrollo de actividad física en los niños promueve importantes beneficios, como una mayor expectativa de vida y un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, además de ayudar a:
· Tener mayor control del cuerpo y aprender movimientos cada vez más complejos
· Ser más flexibles y tener buen desarrollo de huesos y músculos
· Reducir la presión arterial
· Tener buena capacidad cardiorrespiratoria
· Reducir el riesgo de desarrollar diabetes y algunos tipos de cáncer
· Controlar el peso
· Elevar el nivel de colesterol “bueno”
El ejercicio tiene también otros beneficios más allá de los físicos: mejora el bienestar psicológico de los niños y los ayuda a tener más confianza en sí mismos, y ayuda también a un buen desempeño escolar.
Asimismo, les permite relacionarse de un modo saludable con otros niños, mejorando la comunicación y transmitiendo valores como la solidaridad y el compañerismo.
El apoyo y el acompañamiento de los padres en la promoción de la actividad física es muy importante, ya que los niños modelan gran parte de su comportamiento imitándolos. Por ello, los padres deben tratar de ser modelos de estilos de vida activos, ofreciendo a sus hijos oportunidades para realizar ejercicios y compartiendo con ellos esta actividad.
Para promover la actividad física, se debe comenzar reduciendo el tiempo dedicado a actividades sedentarias como mirar televisión, jugar a los videojuegos o hablar por teléfono. Es importante tener en cuenta que los niños inactivos tienden a convertirse en adultos inactivos.
Doctores referentes:
Dr. Jorge López Aráoz – director médico Hospital Raúl Ferreyra