Muchos restos y bares son ahora el jamón del sandwich.

Por abajo viene el creciente valor de los terrenos para su potencial uso en edificios; por arriba el costo de los alquileres que no ha dejado de subir en los últimos año. Y en el medio muchos restaurantes que tienen que cerrar sus puertas apretados por esa pinza. ¿Ejemplos? Varios, nos dicen desde el sector: empezando por el viejo Novecento de Poeta Lugones 212, Doña Anastasia en Bv. San Juan, el bar Dublin en Chacabuco y San Lorenzo, Reina Alba en Obispo Trejo y Larrañaga, el Infiernito en Independencia y Rondaeu y hasta el premiado Ajo Blanco, en la baja Roque Sáenz Peña. ¿Vos te acordás de alguno más que haya cerrado para dar paso a un edificio? Contalo en Comentar. 

Perdu: de panadería de barrio a 17 sucursales en Córdoba (un modelo de franquicias donde "la calidad no se negocia")

(Por Julieta Romanazzi) La marca nacida en Duarte Quirós y Sol de Mayo, que hoy lideran los hermanos Meynet (segunda generación), está viviendo uno de sus mejores momentos. Hoy tiene 15 puntos de venta, produce con 12.000 kilos de harina al mes y planea mudar su fábrica para duplicar la capacidad. Sus fundadores revelan los números de su modelo "llave en mano", con productos donde la calidad no se negocia.