Muchos restos y bares son ahora el jamón del sandwich.

Por abajo viene el creciente valor de los terrenos para su potencial uso en edificios; por arriba el costo de los alquileres que no ha dejado de subir en los últimos año. Y en el medio muchos restaurantes que tienen que cerrar sus puertas apretados por esa pinza. ¿Ejemplos? Varios, nos dicen desde el sector: empezando por el viejo Novecento de Poeta Lugones 212, Doña Anastasia en Bv. San Juan, el bar Dublin en Chacabuco y San Lorenzo, Reina Alba en Obispo Trejo y Larrañaga, el Infiernito en Independencia y Rondaeu y hasta el premiado Ajo Blanco, en la baja Roque Sáenz Peña. ¿Vos te acordás de alguno más que haya cerrado para dar paso a un edificio? Contalo en Comentar. 

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.