No cambies el piso, renovalo

El color no es el mismo, el aspecto luce más desgastado y hasta te da pena pisarlos. Ahora el mercado cuenta con muchas soluciones cementicias para renovar los pisos sin necesidad de cambiarlos. En esta oportunidad, Bomanite presenta Spray Deck. De qué se trata el producto y cómo se aplica, en nota completa.

La variedad de colores y versatilidad del producto permite que se creen todo tipo de diseños.
Gracias a la terminación del Spray Bomanite que es antideslizante, es ideal para bordes de piletas.
Recomiendan colores claros justamente para suplir la superficie de la roca volcánica de las piletas.
Es ideal tanto para interiores como para exteriores.

Bomanite Spray Deck es un producto que viene el polvo y que sólo requiere agua para que se forme la pasta y se aplique sobre pisos de concreto. Se puede utilizar tanto en interiores como en exteriores en superficies nuevas o en aquellas que requieren renovación. Para este último caso, es preciso lograr una limpieza profunda (removiendo grasas, polvos, ceras y todo material mal adherido.
Se puede aplicar sobre todo tipo de pisos ya sean sustratos porosos o superficies no cementicias como baldosas, calcáreas, lajas, cerámicos, etc.
En caso de que el piso presente grietas o fisuras, éstas deben ser reparadas antes.
Una vez aplicado el material, debe dejarse reposar por uno o dos días -dependiendo del clima- se sella la superficie con dos manos de sellador acrílico al agua con rodillo.
Los colores varían entre claros y oscuros predominando los tonos tierra y rojos. “Puede ser utilizado en colores claros para los bordes de piscinas, ya que la superficie queda con propiedades antideslizantes y retiene menos el calor”, aclaran desde Bomanite.
Gracias a la versatilidad del producto, se pueden innovar diseños y combinar todo tipo de colores.

"Hop On, Hop Off": La nueva era del dinero flexible en Argentina

(Por Maximiliano Babino, Gerente General de Western Union) La revolución del dinero ya está en marcha. En un mundo donde la tecnología está remodelando el comportamiento cotidiano, los consumidores argentinos están adoptando una nueva forma de administrar el dinero. Lo que solía ser un proceso lineal, una transferencia que comenzaba y terminaba en canales predecibles, se ha convertido en un viaje dinámico. Una experiencia omnicanal flexible y personalizada que desafía las normas tradicionales.