Por el precio de una camioneta, los agricultores cordobeses ya pueden fabricar su propio biodiesel (buscan quién se anime)

Se trata de un invento 100% cordobés, que permite sortear la escasez de combustible en época de alta demanda. Gentileza: Bichos de Campo.

Gentileza: Bichos de Campo

En un esfuerzo por mitigar la dependencia de los productores agropecuarios hacia proveedores externos de combustible, la Fundación de la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias de Córdoba (CEEA) presentó una máquina capaz de transformar aceite de soja en biodiesel de manera eficiente y accesible. 

El proyecto fue realizado en colaboración con el Ministerio de Bioagroindustria de Córdoba y técnicos de la Universidad Nacional de Córdoba, y ya cuenta con un prototipo que podría estar disponible en el mercado en un plazo de siete meses.

“La idea de la Fundación es desarrollar un área de I+D que responda a las necesidades de los productores”, explicó Guillermo Laguinge, administrador de la Fundación CEEA, al medio Bichos de Campo. “Hay tecnologías que, por su escala o costo, no son viables para pequeños y medianos productores, lo que genera un retraso tecnológico. Este proyecto busca cambiar eso”.

Gentileza: Bichos de Campo.

La máquina emplea un sistema de cavitación hidrodinámica, una innovación tecnológica que permite acelerar el proceso químico y obtener biodiesel de manera casi instantánea. Según Laguinge, “el principio por el cual trabaja la máquina acelera el proceso químico por el cual vos podés disponer de combustible de forma inmediata”.

Con la etapa de prototipado finalizada, el siguiente desafío será escalar la producción. Según Laguinge, ya cuentan con pedidos en lista de espera y evalúan licenciar la fabricación a una empresa con capacidad de producir en serie. Una de las opciones más atractivas incluye una colaboración con Brasil, lo que permitiría expandir el alcance del equipo.

El viejo hotel Nogaró (donde estuvieron Evita y Menem) vuelve a recibir huéspedes: así es la residencia estudiantil de la UNC

(Por Jazmín Sanchez) El edificio de San Jerónimo 137, a metros de Plaza San Martín, vuelve a cobrar vida. Donde durante décadas funcionó el Hotel Nogaró (y luego el Interplaza cerrado en 2020 tras la pandemia) ahora la Universidad Nacional de Córdoba termina una residencia estudiantil que combina historia, patrimonio y una nueva función social. La inauguración está prevista para abril y, desde InfoNegocios, ya recorrimos las futuras instalaciones para ver de cerca cómo avanza la transformación.