Punta del Este está encendida (y cara, como siempre).

(IB) Llegar a Uruguay es -para mí- tan agradable como volver a Córdoba. Y desembarcar en Punta del Este en esta época del año es perfecto: todo listo y abierto esperando la llegada del aluvión argentino y brasileño para Año Nuevo y los primeros días de enero, pero todavía con un tránsito escaso y playas descongestionadas. Salimos del puerto y caminamos por la rambla curioseando precios: un chivito (lomito) oscila entre $ 55 y $ 78 de los nuestros, una gaseosa $ 12 y un mojito "cubano" unos $ 50. Al lado de estos precios el Costa Victoria es una ganga, pensamos. Seguimos por la playa para encontrarnos con la "avanzada" de los turistas que ya tomaron posición en la ciudad y aprovechan la amplitud de los espacios para jugar al tejo o la paleta aún frente a los "dedos", la playa céntrica por excelencia.
Entre los turistas, metido dentro de una remera amarillo furioso, el inefable Orestes Lucero, un encuentro ideal para compartir unos mates, ponernos al día de nuestras vidas y charlar un poco sobre el mapa electoral de cara al 2011. Como siempre que se está entre amigos, el tiempo vuela y apuramos el regreso para tomar la última lancha que nos acercará al Costa Victoria. En pocas horas -cuando ustedes lean esto- nos asomaremos a los balcones del crucero y -como en la película de Carlos Gardel- cantaremos "mi Buenos Aires querido".

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

Counter deja de contar solo billetes y empieza a contar robots: la nueva unidad ya genera el 40% del negocio (y tiene 3.000 equipos instalados)

(Por Juliana Pino) Después de 40 años dedicada a la automatización y gestión del efectivo, la empresa familiar fundada por Nora Palacios y Rodolfo Carlés encontró en la robótica colaborativa una nueva vía de crecimiento. Con 27 empleados, 900 m2 de infraestructura, 550 clientes y cobertura nacional, la compañía busca que esta segunda vertical conviva con el negocio que la vio nacer.

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.