Recreando un escenario para nuestros sentidos

(by L`etiquette de Anabella Rao y Pamela Moreta)  El periodo vacacional siempre nos queda corto;  o mejor dicho,  nos gustaría que se prolongara en la oficina o en nuestro trabajo, por lo menos lo que dura la temporada estival.  ¿Cómo podemos lograr recrear un clima vacacional en el trabajo, que las actividades sigan con el mismo compromiso y las responsabilidades de siempre, pero sentir que estamos haciendo homeworking al lado de una palmera?
No es tan difícil: la idea es recrear un nuevo escenario para “engañar” un poquito a nuestros sentidos. (Vení, pasá y enterate cómo).

¿Te animás a estirar un poquito más las vacaciones?
Para los días un poquito mas frescos, bermuda ancha, cintura alta y chaleco pescador largo.
Bermudas pinzadas + camisola fresca con estampado de pajaritos.
Bermudas con botamanga + blazer manga 3/4.
Pollera acampanda + blazer; pescadores y camisa bambula con frunce en cintura.
Look marinero, remerón con detalles de broderie y pantalón recto. Sombrero marinero.
Pollera evasse, doble faldón en composse con remera a rayas estilo marinero.
vestido simple al cuerpo de lino, corte Jackie, con foulard estampado que resalta el conjunto.
Falda evasee estampado de flores, chaqueta blazer manga 3/4.
Look más informal, chaqueta colorida, sobre conjunto sobrio de short y remera a rayas.
Tres opciones: pantalón baggy, Short y camisa de jeans, Vestido cruzado amplio y colorido.
Tres opciones, pantalón baggy + camisa de jeans, Short pinzado con precintos y blazer, pantalón jeans pinzado con botamanga y top bordado.
Camisola larga y chaleco (puede ir con calzas ¾ debajo), short y chaqueta, vestido estampado romántico con cinto que marca bien la cintura.
Mono ancho camisero con cinto; camisola y foulard (se puede llevar calzas ¾ debajo o mini de jeans),
Pitillos blancos y musculosa dorada
Camisola larga como vestido y chaqueta; falda con bolados en broderie y sweter de tejido abierto.

Una de las consignas es no volver de la playa o el río a enfundarnos en estrictas faldas oscuras y camisas blancas; sigamos llevando atuendo veraniego al trabajo, plataformas coloridas o tacos bajos, pero sin escapar del glamour. No nos saquemos las tobilleras hasta fines de marzo  y elijamos licuados y minutas ligeras a la hora del almuerzo, una ensalada de frutas a media tarde (si puede ser hecha en casa mejor, así podemos agregarle melón, mango, maracuya y alguna otra fruta tropical ecuatoriana que nos traslade con el sabor a las praias  verde-amarelas) y al momento de elegir el extracto para nuestro hornito a vela, que sea una esencia de coco, almendras, melones o sandías, simulando el perfume de los acondicionadores, cremas y bronceadores que nos acompañaron esos 15 días de esparcimiento y pasividad. 
De esta manera, les creamos un  “acting” a nuestros sentidos, haciéndolos seguir conectados con los momentos que vivimos durante nuestras vacaciones, sin necesidad de ser menos productivos o eficaces en las tareas diarias. Luego, llegará marzo y sentiremos que los 15 días se nos prolongaron en el tiempo y sin darnos cuenta, estaremos con ganas de recibir el  ritmo del otoño, bastante más acompasado por cierto,  con nuevos olores y colores para deleitarnos. Y vos, ¿cómo aggiornaste tu espacio de trabajo? ¡Contanos!
(En la galería, algunas opciones veraniegas para seguir yendo de vacaciones a la oficina).