Si la “rompés” en el karting de Córdoba, el TCR te lleva a las grandes ligas (la categoría ya triplicó su facturación desde 2021)

La categoría internacional de turismo más importante de Sudamérica presentó su temporada 2026 con el foco puesto en un programa de desarrollo de pilotos que conecta el karting con el Stock Car y el TCR World Tour.

El TCR South America no es solo una categoría de carreras más. Desde que arrancó en 2021, triplicó su facturación, sumó presencia en tres países, convoca entre 5.000 y 15.000 personas por fecha y proyecta para esta temporada un media value superior a los US$ 35 millones.

La Libertadores del automovilismo

El TCR South America es la única categoría regional de autos de turismo bajo normas FIA en Sudamérica, lo que le da proyección global y ADN internacional. Forma parte de una estructura mundial que agrupa más de 30 campeonatos, 700 pilotos y presencia en 55 países, con competencias que van desde Europa y Asia hasta la región.

En Argentina, la categoría corre en circuitos como Termas de Río Hondo, Concordia, Posadas y Rosario, abarcando 10 ciudades sede en tres países durante la temporada 2026. Córdoba, vale aclararlo, estuvo cerca de entrar al calendario: "Era una de las ideas, la verdad, pero por cuestiones de agenda no llegó al calendario", reconoció Punteri, aunque sostiene que la línea sigue abierta para traer la categoría a una de las provincias más fierreras del país.

Una categoría que mueve miles

Detrás de cada carrera hay una maquinaria considerable: más de 60 profesionales trabajando en el detrás de escena, más de 15 cámaras de TV por evento y más de 16.000 kilómetros recorridos por temporada. Las transmisiones llegan por TyC Sports en Argentina, Band Sports y Gazeta Televisão en Brasil y a día de hoy cosechan más de 492.000 espectadores televisivos acumulados y 2,1 millones de visualizaciones digitales por evento. 

En las pistas argentinas, compiten siete fábricas: Honda, Peugeot, Toyota, Lynk & Co, Cupra, Hyundai y Audi.

Nextgen: del kart al profesionalismo en tres pasos

El gran anuncio de la presentación fue Nextgen, el programa "From Kart to Pro" con el que el TCR busca construir el pipeline de pilotos profesionales del automovilismo sudamericano. La iniciativa está avalada por la FIA y tiene una lógica escalonada en tres etapas: karting como punto de entrada, Turismo Nacional Brasil y TCR South America como segundo escalón, y Stock Car o TCR World Tour como destino final para los que lleguen más lejos.

El programa ya tiene sus primeros cuatro pilotos confirmados:

  • Agustín Pizarro y Martín Saa, en categorías de karting con el Cronos Racing Team (primer paso).

  • Máximo Frigerio, en Turismo Nacional de Brasil con G Racing Motorsport (segundo paso).

  • Nicolás Fuca, en TCR South America y TCR Brasil con Paladini Racing (segundo paso).

El incentivo para los campeones es concreto: el ganador del Turismo Nacional Brasil tiene asegurado un lugar en el TCR South America, y el campeón del TCR South America accede al Stock Car. Es decir, el título no solo es un trofeo —es un contrato hacia la siguiente categoría.

La dimensión económica del salto ayuda a entender por qué este programa importa. Competir una temporada completa en el TCR cuesta alrededor de US$ 300.000, una cifra que "para cualquier joven corredor pesa mucho", reconoció Punteri. Sin ese respaldo, muchos talentos simplemente no llegan. La idea de Nextgen es, justamente, atacar ese cuello de botella: "Nuestra idea es tratar de decirle al piloto: nosotros conseguimos la plata".

La ambición geográfica del programa también va más allá de Argentina y Brasil. "Nuestra idea es tener chicos de otros países, de Perú, de Chile, de Paraguay, darles lugar a chicos que hoy realmente les cuesta el automovilismo porque no tienen categorías", explicó Punteri.

Una apuesta que, si se consolida, convertiría al TCR en algo más que una competencia regional: en la principal cantera de pilotos de toda Sudamérica.

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Este sábado 30 de mayo, quien revise el tablero de partidas y arribos de Aeroparque se encuentra con un panorama que llama la atención: los logos amarillos de la low cost prácticamente desaparecieron de las pantallas. Sin comunicado oficial, sin explicaciones públicas, la aerolínea opera hoy con una cantidad mínima de frecuencias, con demoras de hasta siete horas y al menos una cancelación confirmada.