Veamos los datos junto a ABECEB:
- Mayo marcó el mayor saldo comercial para un ese mes en más de 20 años y superando en casi seis veces al dato de mayo de 2025 (US$ 607 M). Se acumulan así treinta meses de superávit comercial desde diciembre de 2023.
- En el acumulado del año, el saldo comercial totalizó US$ 11.783 M, una diferencia de casi 10,000 M respecto a los US$ 1.883 M de igual tramo de 2025. Así en cinco meses, se logró el superávit de todo el año 2025.
- En particular, las exportaciones en mayo “volaron” (+34,4% interanual), la mayor expansión desde la post-pandemia, mientras que las importaciones registraron una contracción de 7,0% anual. La suba de los valores exportados fue traccionada tanto por suba de cantidades (+18,1% interanual) como de precios (+13,9% ia).
- En tanto, las importaciones mostraron una reducción en las cantidades notable (-13,6% interanual) moderada por un alza en los precios (7,6%).
- La principal contribución para el superávit comercial fue del sector de los Combustibles, que aportó casi la mitad de la suba de exportaciones (US$ 1.091 M de US$ 2.442 M), traccionadas por el incremento de US$ 894 M en las exportaciones de petróleo crudo que se triplicaron vs un año atrás. También pesaron las subas en porotos de soja (31,4%), maíz (23,4%), derivados de soja (harinas +12,9%, aceites +14,2%), el oro (+19,3%), y la carne vacuna (+39,0%).
Perspectivas 2026
Siempre según ABECEB, el escenario para el resto del año presenta un fuerte sesgo alcista: las exportaciones vienen mostrando subas fuertes y niveles récord, impulsadas por el agro, la energía, y la minería, aunque con movimientos en precios que pueden moderar las contribuciones – en particular, ahora que se ha logrado un alto al fuego en Medio Oriente y a menores precios en petróleo y minerales a partir de los datos de julio.
Todo sigue apuntando a exportaciones en torno a US$ 100.000 M en 2026. En tanto, las importaciones siguen mostrando debilidad, aunque la mejora en la actividad y especialmente la actividad industrial y el consumo, más entrado el segundo semestre, permitiría recortar la diferencia.
El año cerraría con un superávit comercial en torno a US$ 20.000 M o incluso aún mayor, casi el doble de los US$ 11.320 M del año pasado. Esta magnitud de balance comercial hubiera parecido optimista