Había una Ford F-100 de 1969 que durante décadas repartió materiales desde una ferretería eléctrica en Cruz del Eje. No terminó en un desarmadero. Terminó en Maipú Garage Clásicos, donde el equipo cordobés la transformó en algo que mezcla historia y tecnología de un modo que cuesta creer hasta verla encendida.
La presentación oficial se realizó el sábado 4 de julio, con clientes, medios y apasionados por los vehículos clásicos. El momento más emotivo fue una payada interpretada por Lautaro Rojas que repasó en versos el camino de la camioneta —desde sus años de trabajo hasta su renacimiento— antes de la develación final.

Lo que tiene adentro
El corazón del proyecto es un motor Ford Coyote V8, integrado mediante una adaptación específica al vehículo. Para soportarlo, el chasis es de alta performance desarrollado por Collino. La transmisión, el eje trasero y el cardán son de las Ranger actuales, y el sistema de frenos viene directo de la Ranger Raptor. Piezas fabricadas con más de 57 años de diferencia conviviendo en una misma plataforma.

El exterior tiene llantas de diseño americano, neumáticos de altas prestaciones y piezas personalizadas fabricadas especialmente para el proyecto. El interior fue rehecho prácticamente desde cero: tapizados en cuero, nuevos paneles, terminaciones a medida e instrumental vintage digital con tecnología y conectividad actuales.
Las 3.900 horas
El proyecto demandó 3.900 horas de trabajo artesanal con proveedores especializados: Leo Sargiotti en ingeniería electrónica, Eric Morassut en armado y modificaciones, Alejandro Peckaitis en provisión de componentes, Tato Sanz en cardanes, Germán Giordano en fabricación y mecanizados, Gerardo Daponte en tapicería, y los equipos de Cromados los Primos, Gomerías Belgrano, Favicur Cristales y Conforma Inox en el sistema de escapes.

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