El síndrome de la rana hervida: en los últimos 6 años (2 de Macri, 4 de Alberto) un trabajador formal perdió 11 salarios (casi un año sin cobrar)

(Por Íñigo Biain) Dicen que si uno pone una rana en una olla de agua fría a calentar en una hornalla, el batracio permanecerá cómodo sin darse cuenta que morirá lentamente hervida. Eso le estuvo pasando a los salarios desde 2017 (y sigue hoy).

Despacito, lentamente… de los últimos 72 meses, los empleados informales perdieron 19 salarios a valor constante.

Los datos que presenta Nadin Argañaraz son claros como el agua clara:

En los últimos 72 meses, los trabajadores formales argentinos cobraron 61 sueldos mensuales con el poder adquisitivo de 2017, es decir que perdieron 11 salarios de 2017.

Repasando: en los últimos 6 años, un trabajador “privilegiado” (formalizado) tuvo (csi) todo un año de trabajo gratis si midiéramos sus ingresos en base al poder adquisitivo de 2017.

Es decir: la inflación se llevó 11 sueldos completos (a valores de 2017) en los últimos 6 años.

Pero las cosas son mucho peores en los cálculos del economista Argañaraz en base a los salarios de trabajadores informales: perdieron 19 ingresos mensuales con el poder adquisitivo de 2017.

De un local en Córdoba a una marca con sello propio: Panicafé cumple una década (ya tiene 6 franquicias en Córdoba y 3 en EE.UU.)

Diez años después de abrir su primer local, Panicafé se consolidó como una de las cadenas de cafeterías de origen cordobés con mayor crecimiento del último tiempo. La marca nació con una premisa: no ser solo una cafetería, sino construir una identidad propia alrededor de lo artesanal. Hoy la sostiene con seis franquicias en la ciudad y el Gran Córdoba, un Mercatino propio y, como dato curioso que pocos cordobeses conocen, tres locales en Texas, Estados Unidos.

Compran campo, lo lotean y te venden la ilusión de un country: el negocio de los barrios truchos en Córdoba

(Por Rocío Vexenat) Un solo medidor de EPEC para 100 casas. Vecinos que programan el lavarropas a la una de la madrugada porque de día no hay tensión. Una indemnización de casi mil millones de pesos (la más alta que dictó la Justicia cordobesa) por vender lotes en tierra que la Municipalidad nunca iba a habilitar. Todo esto pasó, y sigue pasando, a metros de la circunvalación.