Impulsan la sanción de la Ley BIC (potenciando a las empresas de impacto social y ambiental, además de económico)

El proyecto impulsa distinguir aquellas empresas que piensan más allá del beneficio económico e incorporan a su objeto social el impacto social y ambiental "positivo y verificable". No buscan subsidios, ni tratamiento impositivo diferencial, sino empujar la categoría y políticas públicas que favorezcan este "triple impacto".

La intención es impulsar aquellas empresas, emprendedores (y ONG) que tienen una mirada amplia de su función, más allá del rédito económico que sostiene a cualquier organización empresarial.

El proyecto para una Ley BIC (Beneficios e Interés Colectivo) postula que cualquier empresas actual (un SA o las nuevas SAS, también), pueden transformarse en SA BIC, con la inclusión en su contrato social de una cláusula específica y cumplir con Reporte Anual.

¿Qué se entiende por impacto social y ambiental positivo?
Aquel que implica un beneficio de interés colectivo para la sociedad y el ambiente, tomados en su conjunto. Ese beneficio es producido como resultado de la actividad que realiza la empresa o de cómo la realiza.

¿Se crea un nuevo tipo societario?
Lo que se crea es un régimen especial aplicable a cualquier tipo de sociedad -existente o que se constituya en el futuro- que opte por acogerse a este.

¿Qué beneficios impositivos otorga la Ley BIC?
Ninguno. El objetivo principal de la ley es identificar, reconocer y promover a los emprendimientos de impacto social y ambiental.

Distintos beneficios surgirán del mercado y/o de políticas que el Estado pueda implementar a través de programas de compras públicas preferenciales, facilidades de acceso al crédito o a fondos, etc.

La Ley Bic es impulsada por diversas organizaciones como Sistema B, Endeavor, Vistage y empresas como Natura, Bola y muchas otras que comparten en esta visión de los negocios.

¡Qué pasó! Las casas de zona sur (de Córdoba) ya valen casi el doble que en zona norte en m2 (US$ 921 vs US$ 596, respectivamente)

Si sentís que comprar una casa en Córdoba está cada vez más difícil, no es percepción: los precios siguen subiendo y la brecha entre zonas se agranda. El último relevamiento del mercado inmobiliario en la ciudad (elaborado por la Universidad de San Andrés junto a Mercado Libre) confirma una tendencia clara: la zona sur se consolida como la más caliente del mapa y empieza a despegar fuerte del resto.