Las administraciones de consorcios la tienen más fácil con Octavo Piso (liquidar expensas y sueldos automáticamente y mucho más)

(Por Julieta Romanazzi) La herramienta que surgió como una solución para consorcios y barrios cerrados, principalmente para ahorrarles tiempo, viene creciendo con la pandemia a un ritmo muy bueno. Según sus creadores, planea cruzar fronteras y llegar a tener a fin de año más de 700 clientes. Por $ 30/mes por unidad funcional se puede gestionar y administrar en simples pasos. 

Nicolás Rossi y Diego Espada, fundadores de Octavo Piso.

Octavo Piso nace hace 8 años, de la mano de Nicolás Rossi y Diego Espada, quienes pensaron la herramienta como una solución para resolver la parte de gestión y administración que tiene que llevar a cabo una empresa administradora, un piso, un consorcio o un barrio cerrado, desde la liquidación de expensas -que es la parte más visible- hasta la liquidación de sueldos o la imputación de multas y penalidades.

Con Octavo Piso, una tarea habitual como liquidar expensas, que en una plataforma como excel se puede realizar en un par de días, con esta herramienta se puede concretar en solo unas horas, y "se puede liquidar el sueldo de una persona en dos minutos", cuenta Rossi

Pero también esta herramienta está al alcance y pensada para el uso de propietarios e inquilinos que deseen realizar el pago de expensas, reservar espacios, y acceder a toda la información del consorcio que deseen.

Octavo Piso "es un cambio de paradigma para los administradores, y se trata de una herramienta 100% digital en muchos aspectos, no solo porque se consume a través de una web o dispositivos móviles, sino también porque es una aplicación que habla con otros sistemas como Afip, sindicatos o sistemas de cobro", expresa Nicolás Rossi.

El servicio que ofrece la plataforma se puede adquirir de forma mensual, a un valor de $ 30 por unidad funcional administrada, una tarifa donde está todo incluido. Puede acceder a este servicio absolutamente cualquiera, desde aquella empresa que trabaje con un solo edificio, la que esté trabajando con excel y decida mejorar su proceso, y hasta aquellos que tengan una lógica muy compleja de gestión, ya que el sistema es configurable y permite adaptarse a cada necesidad. 

Al día de hoy más de 500 administraciones hacen uso de la plataforma en Argentina, las cuales están concentradas en mayor medida en CABA y Buenos Aires, pero también consorcios y barrios cerrados de Córdoba, Rosario y Mendoza forman parte de un amplio porcentaje de clientes de Octavo Piso, que en menor medida opera en Santa Cruz, Tucumán, Misiones, entre otras provincias.

La pandemia permitió a Octavo Piso tener un ritmo de crecimiento muy grande, según cuentan sus creadores, quienes esperan llegar a fin de año a ofrecer una solución a más de 700 clientes. Además con esta herramienta planean traspasar las fronteras muy pronto, llegando a mercados como Uruguay, Paraguay y México.

"Nuestro valor agregado es el tiempo que les ahorramos a los administradores y en segunda instancia a los propietarios. Un gran facilitador es identificar las cobranzas, vos tocás un botón y publicás la deuda de todos los propietarios. El sistema trata de hacer todo por su cuenta, por lo cual te sacás mucho trabajo manual de encima", resume sobre la plataforma Rossi

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.