Con representantes de 50 festivales, la ciudad lanzó su primera Escuela de Festivales y mostró “desde adentro” cómo se organiza uno de los eventos más grandes de Argentina.
El Festival de Doma y Folklore, en su 60° aniversario, fue el más convocante y pudo demostrar la cocina del éxito.
En noviembre se dieron las clases teóricas y en este enero de 2026 la experiencia cerró con una clase práctica de seis horas en pleno Festival de Doma y Folklore, articulando municipio y comisión organizadora.
La foto final sobre el escenario Martín Fierro selló una edición histórica
Jesús María no solo celebró los 60 años del Festival Nacional de Doma y Folklore, sino que también dio un paso estratégico al debutar con su propia Escuela de Festivales, una propuesta inédita para representantes de festivales y fiestas populares de todo el país que llegaron para aprender de un evento solidario, donde trabajan más de dos mil personas en forma voluntaria para beneficiar a alumnos de 24 escuelas públicas.
La iniciativa público-privada, nacida y coordinada mediante un acuerdo de cooperación entre el municipio y la comisión organizadora, combinó formación teórica en diciembre y una inmersión práctica en enero, cuando el festival ya estaba en marcha. El plato fuerte fue una clase operativa de seis horas, donde los participantes recorrieron en tiempo real todo el “backstage” de un evento masivo.
“La idea fue que no se quedaran solo con la teoría, sino que pudieran experimentar in situ cómo funciona un festival de esta magnitud”, explicó Melisa Soler, directora de Turismo de Jesús María. El dato que sorprende: el 90 % de quienes cursaron la etapa teórica viajaron luego para vivir la práctica en pleno festival.
Durante el recorrido, los asistentes conocieron de primera mano los operativos de limpieza, seguridad, salud, bromatología, turismo y recursos humanos, además de la logística de la feria callejera con más de 250 puestos, los escenarios gratuitos, la carpa institucional y los espacios de emprendedores y artesanos.
Gestores culturales de distintas provincias también interactuaron con la Comisión Organizadora, responsables de programación y contratación, equipos de seguridad y relaciones públicas, y hasta subieron al escenario Martín Fierro para cerrar una experiencia que fue mucho más que una visita técnica.
Desde el municipio ya anticipan que habrá una nueva edición de la Escuela de Festivales, con un objetivo claro: mostrar al país y al mundo cómo Jesús María logró profesionalizar su evento insignia a partir del trabajo coordinado entre el sector público y la comisión organizadora.
La primera capacitación llevó por nombre “Ciudad Festivalera: Gestión Integral del Modelo Jesús María”, y fue impartida íntegramente por actores locales: integrantes de la Comisión del Festival y autoridades del municipio.
Participación federal sin precedentes
El interés que despertó la iniciativa quedó reflejado en casi 90 participantes de al menos nueve provincias: Córdoba, Jujuy, Tucumán, San Luis, Santa Fe, Chubut, Misiones, Entre Ríos y Buenos Aires.
Formalidad universitaria
La UNC y la Universidad Popular de Jesús María firmaron una carta compromiso en noviembre, la cual fue el punto de partida de la primera experiencia y garantiza una real continuidad a esta escuela.
En un año que ya quedó marcado como edición histórica, Jesús María suma ahora otro diferencial: convertir su festival en un modelo de gestión que otros quieren aprender y replicar, con operadores y gestores de todo el país, e incluso ya hay contacto de eventos de países limítrofes.