La Oktoberfest no comienza cuando se venden las primeras entradas, ni siquiera cuando se abren las puertas del Bosque de los Pioneros, La Oktoberfest empieza cuando termina la edición anterior.
Cada visitante que vivió una buena experiencia se convierte en el mejor embajador del destino, comparte fotografías, recomienda el pueblo, invita a familiares y amigos y muchas veces regresa acompañado de personas que quieren conocer aquello de lo que tanto habló y cuando meses después se habilita la preventa, muchos de quienes compran sus entradas no están tomando una decisión impulsiva, están concretando un viaje que, en realidad, empezó a planificarse cuando regresaron a sus casas después de la última Oktoberfest.
La apertura de la preventa representa mucho más que el inicio de la comercialización de una fiesta, es una señal que comienza a movilizar la economía turística del pueblo; los hoteles empiezan a medir la demanda y proyectar sus niveles de ocupación, organizan sus equipos de trabajo, ajustan tarifas y planifican servicios, los restaurantes preparan sus compras y refuerzan su personal, las cervecerías incrementan su producción, los comercios analizan el movimiento esperado, y los emprendedores comienzan a diseñar nuevas propuestas para recibir a miles de visitantes.
Por eso, la Oktoberfest es uno de los principales motores económicos y turísticos de Villa General Belgrano y una oportunidad para seguir fortaleciendo la marca del destino VGB y cada edición es una ocasión ideal para que el visitante además de participar de La Fiesta, conozca nuestros museos, descubra la historia del pueblo, recorra senderos naturales, visite productores regionales, disfrute de la gastronomía local y encuentre experiencias que le permitan comprender la identidad de La Villa.
Los destinos turísticos más competitivos del mundo entendieron que los eventos son una extraordinaria herramienta de promoción, pero que el verdadero desarrollo se construye cuando esa primera visita se transforma en una relación duradera entre el visitante y el destino.
Villa General Belgrano tiene el desafío y, al mismo tiempo, la oportunidad natural de aprovechar la fuerza de la Oktoberfest para seguir impulsando el trabajo de hoteles, gastronomía, comercios, productores, instituciones y emprendedores; fortalecer nuestra identidad y continuar construyendo experiencias que hagan que cada visitante se convierta, sin darse cuenta, en el próximo promotor de nuestro pueblo, porque las experiencias generan vínculo y ese vínculo es el que hace que una persona quiera volver, no solo para la próxima Oktoberfest, sino en cualquier momento del año. Las entradas pueden marcar el comienzo de una nueva edición, pero la verdadera Oktoberfest comienza mucho antes: en el recuerdo de quienes ya la vivieron y en el deseo de volver a encontrarse con Villa General Belgrano.