La RAE quiere que las máquinas hablen Español

Bajo el título “La lengua de la inteligencia artificial” comenzó la primera sesión plenaria del VIII Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE). La sesión cuenta con la presentación del director de la Real Academia Española (RAE), Santiago Muñoz Machado, José María Álvarez-Pallete y Chema Alonso.

Santiago Muñoz Machado explicó la importancia de la sociedad digital en la lengua: “Estamos en la mayor revolución de la historia de la humanidad. Hoy no solo contamos con el español que están hablando más de 570 millones de personas, tenemos que sumar las miles y millones de máquinas y robots. Hoy en día las máquinas y robots hablan el idioma que imponen sus creadores: las grandes corporaciones”.

“La RAE y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) nos encontramos en momento parecido a lo que ocurrió en el siglo XVIII, hubo que unificar y organizar esa lengua. Nuestro reto ahora es normalizar, unificar y regularizar el español de las máquinas para que nos sigamos entendiendo, no solo entre humanos, sino también con los robots”, ha subrayado el director.

En su intervención, también anunció que ha establecido con Telefónica “un acuerdo de investigación y colaboración sobre la lengua de la inteligencia artificial abierto a otras grandes empresas tecnológicas y medios de comunicación para que juntos juguemos un papel importante en esta revolución del lenguaje”.

El impacto de la tecnología

José María Álvarez-Pallete comenzó su exposición planteando al público “el momento trascendental que estamos viviendo por la acumulación de tecnologías en la actualidad”, explicando que en nuestra historia hubo momentos importantes tecnológicos; “con la imprenta se viralizó la palabra, hoy todo se viraliza mucho más rápido gracias a Internet: la cultura se globaliza y se acelera la evolución y esto conlleva la evolución del lenguaje. La tecnología ha impactado en nuestra lengua”.

El presidente de Telefónica ha destacado que gracias a la IA no solo los humanos hablamos entre nosotros, sino las máquinas y se calcula que a finales de este siglo sean aproximadamente 800 robots los que hablen. También hizo hincapié en que seamos nosotros mismos los que “conozcamos las limitaciones de las máquinas y manejemos sus algoritmos”. “Las tecnologías evolucionan —ha continuado— tan rápido que son las máquinas las que enseñan unas a otras. Ya no estamos hablando de programar el lenguaje de los humanos, sino también estamos hablando de programar sentimientos. Se programa el contexto. Ya estamos traspasando la barrera del lenguaje forma”.

Por último, puntualizó que “en estos momentos la tecnología no es lo importante, pues la tecnología está ya aquí. Es el momento de las ciencias sociales y humanidades. Nosotros como sociedad somos los que debemos decidir qué es lo que debe o no hacer la tecnología; tenemos que decidir cuáles son las normas; qué queremos que ocurra en el mundo del lenguaje”. Concluyó destacando que somos los hispanohablantes los que “tenemos la oportunidad, dado que no hay otro idioma que se plantee esto y por ello el español puede tomar una posición de liderazgo”.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.