Se vendieron 1,3 millones de tablets en AR

El año que termina (y que no fue de los mejores) marcó un récord en Argentina: se vendieron 1,3 millones de tabletas, la mitad de ellas con “Intel Inside”. ¿Se venden ya más tablets que PC para hogares?  ¿Qué se espera de 2016?

En 2015 se vendieron 1,3 millones de tablets, de las cuales el 50% son Intel Inside, y 1,1 millones de PCs, sólo en el sector consumo. Además, el 17% de las notebooks vendidas en grandes retailers del país ya son 2 en 1, cifra que se da de igual manera en mercados maduros como el de Estados Unidos.
 
“Así como hoy nadie imagina la Educación sin tecnología, creemos que a partir de 2016 se iniciará un camino donde la Salud también se volverá inteligente”, analiza Lorena Zicker, Gerente General de Intel Argentina
 
La compañía apuesta a un mercado local que continúa muy fuerte y en materia de salud sigue  trabajando con su partner local Exo desarrollo de productos innovadores de Internet de las Cosas, como el Centro de diagnóstico portátil, una solución que es capaz de relevar signos vitales y temperatura corporal en sólo unos segundos. Los resultados se muestran en pantalla y son enviados de forma remota en tiempo real. 

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.