Una pareja ideal: S7 Edge + Gear S2

(IB) Hay cosas que se llevan mejor juntas que separadas y de esto es un claro ejemplo el Samsung S7 (sobre todo el Edge, con “curvita” en la pantalla) y el reloj Gear S2 (versión sport, en este caso). Potencia y comodidad.

Personalmente me siento más cómodo con iOS, tanto en tabletas como en celulares, pero a fuerza de masividad, todos terminando familiarizándonos con la lógica de Android.

Superada esa instancia, andar una semana con un S7 Edge en el bolsillo y un Gear S2 en la muñeca fue una experiencia espectacular.

La combinación de mejores CPU, GPU y 4GB de Ram logran lo imposible en otros equipos: dejar de pensar en perfomance simplemente para que todo corra y fluya al simple toque de un dedo.

La definición de la pantalla de 5,5 pulgadas (un poco grande para mi gusto personal) no sólo impresiona en fotos y videos: la gente que mira “de ojito” tu pantalla nota su calidad aún a más de un metro de distancia. Fotos de excelente calidad y batería de muy buen rendimiento. Hasta aquí un gran celular.

Pero lo mejor viene cuando te ponés un Gear S2 en la muñeca y el S7 empieza a dialogar con el reloj: notificaciones mucho menos intrusivas que podés chequear en un golpe de vista y responder, sean emails o Whatsapp (además de ver qué andan diciendo en tiempo real tus mejores amigos en las redes sociales, claro).

La tentación es empezar a probar múltiples widgets, pero con el correr de los días te vas quedando con los más “lógicos”: notificaciones, ¡hora, claro!, clima y agenda (debo admitir que no supe usar los mapas de Here e ignoro porque no usa los de Google Maps).

Notas de voz, aplicaciones para contar pasos, medir el pulso y muchas otras las usé superficialmente, pero resultaron fáciles de aprender y ejecutar. Ah, la batería del reloj se “banca” una jornada entera (no mucho más).

En síntesis, quedaron muchas funcionalidades por probar, pero el primer contacto con esta dupla, simplemente, enamora.

La olla de Doña Petrona vuelve a la carga: Marmicoc acelera su expansión (vende 45% más y produce 10.000 unidades al mes)

(Por Juliana Pino) Hay marcas que venden productos y otras que terminan convirtiéndose en parte de la historia cotidiana de una familia. Marmicoc es de las segundas: su olla a presión lleva décadas en las cocinas argentinas, llegó incluso a los recetarios de Doña Petrona y la compañía, que nació en 1948 y hoy está en manos de la tercera generación, atraviesa una nueva etapa de expansión. 

5 especialistas expondrán sobre cómo invertir y migrar a Estados Unidos en una conferencia gratuita en Buenos Aires

Buenos Aires reunirá a cinco especialistas radicados en Estados Unidos, el 29 de octubre, a las 18 hs, en el Palacio Duhau–Park Hyatt de CABA. El encuentro abordará inversión inmobiliaria, compra de negocios, financiamiento, planificación legal y fiscal y alternativas migratorias. La participación será gratuita, con inscripción previa obligatoria y cupos limitados.

Cerveza Córdoba se despierta: CCU relanza la marca que tenía “dormida” y va por el orgullo cordobés (hoy se queda con el 7% del mercado provincial)

(Por Rocío Vexenat) Durante años estuvo en las góndolas, pero callada. Ahora, CCU decidió que Cerveza Córdoba pase de ser “la que está ahí” a ser una prioridad estratégica como plan táctico en la provincia. Y eligió un escenario bien cordobés para volver a mostrarse: el estreno de Cordobeces, la película que llegó a los cines con el sello local, fue la primera activación pública de la marca en esta nueva etapa.

Llega la primera edición de “La Noche de los Telos” (los establecimientos adheridos ofrecerán turnos con un 50% de descuento)

El próximo 19 de noviembre, un clásico de la intimidad argentina vuelve a ocupar su lugar en la historia. Por primera vez, los albergues transitorios de la Ciudad y el Gran Buenos Aires serán protagonistas de “La Noche de los Telos”, una iniciativa que busca reivindicar esos escenarios anónimos que, durante décadas, fueron testigos de primeras veces, amores, aventuras, encuentros y secretos.