1 cada 15 cordobeses mayores de edad compró un auto o una moto nueva en 2011

Un par de décadas atrás, buena parte de los operarios del Área Material Córdoba (luego Locheed Martin ahora Fadea) llegaban a su trabajo en bicicleta.  Hoy basta echar un vistazo al ingreso de esa planta, recorrer las puntas de línea de Tamse o Coniferal o simplemente ver la entrada del predio de Crese para verificar un profundo cambio en la motorización de vastos sectores asalariados.
Las estadísticas no hacen sino atestiguar este fenómeno: sólo en 2011 uno de cada quince cordobeses mayores de 18 años compró un auto o un motovehículo nuevo.  Si sumamos los autos usados, el 10% de la población con capacidad para tener un carné de conductor se motorizó o cambió su vehículo.
Si a los 80.000 autos nuevos le sumamos los 70.000 motovehículos modelo 2011 patentados, tenemos 150.000 rodados que se sumaron al parque de la provincia; sobre 3,3 millones de habitantes, 66% son mayores de 18 años, así que uno de cada quince cordobeses puso en marcha este año una flamante unidad.
Tomando valores conservadores ($ 7.000 promedio para una moto y $ 70.000 para un auto), las concesionarias de la provincia movieron sólo en 2011 $ 6.145 millones.
(Las tablas de datos para "jugar" y encontrar otras lecturas en nota completa).

Con el primer concesionario Chery debuta CityDrive, la nueva unidad de negocios de Manuel Tagle (nieto) y sus hermanos

(Por Íñigo Biain) La zaga de los Manuel Tagle continúa: el primero creó la empresa allá por 1935, su hijo (hoy también presidente de la Bolsa de Comercio) la extendió como Manuel Tagle e Hijos en 1978 y luego creó el grupo AutoCity; ahora sus hijos (entre ellos Manuel, nieto) montaron CityDrive, cuyo primer concesionario Chery abrieron formalmente esta semana.

Paseshow: la ticketera cordobesa juega fuerte en el interior (objetivo: vender más de 8 millones de entradas en 2026)

(Por Julieta Romanazzi) Mientras Buenos Aires sigue siendo un campo minado para las grandes ticketeras, desde Córdoba Paseshow, la plataforma de venta de entradas y control de acceso (que está detrás de algunos de los festivales y shows más grandes del país), viene creciendo con una lógica distinta: foco en el interior, mucha gente en campo y obsesión por los datos.