A falta de dólares, buenos son los pesos: un dormitorio a $ 300.000 (ex US$ 70.000)

Hablar de precios en el mercado inmobiliario es, desde hace muuuchos años, hablar en dólares. Sin embargo, desde que el gobierno ajustó los requisitos para poder comprar dólares, la actividad ha comenzado a pesificarse.
"Parece tonto, pero muchos constructores cobran sus ventas en dólares y luego los cambian para pagar proveedores", explica un vendedor de inmuebles que está seduciendo a sus clientes propietarios a aceptar pesos.
Además, un recorrido por los avisos clasificados que promocionan la venta de inmuebles permite advertir lo que no sucedía desde hace tiempo: cada vez más propiedades que se ofrecen en venta, exhiben valores en pesos.
Paralelamente y al igual que otros sectores de la economía argentina, las empresas del sector también manejan su propio tipo de cambio, y lo usan como anzuelo para atraer clientes. Por ejemplo, un departamento de 1 dormitorio en Nueva Córdoba que costaba US$ 57.000, ahora se vende a $ 250.000, ya que al cambio del día ($ 4,29), las inmobiliarias les suman unos pesos para cubrirse de eventuales subas del dólar.  Lo más habitual -sin embargo- es que un "departamento-commodity" en complejos cerrados se ofrezca a $ 300.000, unos US$ 70.000 en la "vieja" denominación.  ¿Prenderá la tendencia?

Con el primer concesionario Chery debuta CityDrive, la nueva unidad de negocios de Manuel Tagle (nieto) y sus hermanos

(Por Íñigo Biain) La zaga de los Manuel Tagle continúa: el primero creó la empresa allá por 1935, su hijo (hoy también presidente de la Bolsa de Comercio) la extendió como Manuel Tagle e Hijos en 1978 y luego creó el grupo AutoCity; ahora sus hijos (entre ellos Manuel, nieto) montaron CityDrive, cuyo primer concesionario Chery abrieron formalmente esta semana.

Paseshow: la ticketera cordobesa juega fuerte en el interior (objetivo: vender más de 8 millones de entradas en 2026)

(Por Julieta Romanazzi) Mientras Buenos Aires sigue siendo un campo minado para las grandes ticketeras, desde Córdoba Paseshow, la plataforma de venta de entradas y control de acceso (que está detrás de algunos de los festivales y shows más grandes del país), viene creciendo con una lógica distinta: foco en el interior, mucha gente en campo y obsesión por los datos.