"En la inmensidad del desierto patagónico austral, después de dos años de paralización, comienzan a trabajar las primeras máquinas de gran porte en el desvío del río Santa Cruz para luego construir la central hidroeléctrica más austral del mundo: Condor Cliff".
En la inmensidad del desierto patagonico austral,después de dos años de Paralización, comienzan a trabajar las primeras máquinas de gran porte en el desvio del Río Santa Cruz para luego Construir la Central HIDROELECTRICA más Austral del mundo:Cóndor Cliff. pic.twitter.com/C3qsUlhYhx
— Gerardo Ferreyra (@ferreyragerardo) 16 de diciembre de 2017
Con ese tuit, el vicepresidente de Eling (Electroingeniería), Gerardo Ferreyra, anunciaba el fin de semana que la firma cordobesa ya está trabajando fuerte en la zona donde se construirán las represas, cuyo nombre fuera anunciado al momento de la adjudicación como Néstor Kirchner y Jorge Cepernic y que ahora llevarán la denominación La Barrancosa y Cóndor Cliff.
El anuncio público se hizo aún cuando resta por saber qué opinará la Corte Suprema sobre un per saltum que interpuso la Organización Fundación Banco de Bosques que llegó al alto tribunal tras un rechazo en primera instancia a la cautelar que le permitió al gobierno anunciar, a fines de octubre, el inicio de obra.
"En este momento hay 600 personas destinadas a ese proyecto, que tendrán el receso estas semanas por las fiestas de fin de año pero que el 2 de enero arrancan con todo. A ellas se irán sumando entre 100 y 150 mensuales y llevarán a más de 1.800 el número final de trabajadores en el 2018", afirmaron fuentes de la empresa a InfoNegocios. Cuando el proyecto esté a pleno estiman totalizar 5.000 empleos.
Las represas santacruceñas es la obra más importantes para la empresa, que también está construyendo parte de los gasoductos en Córdoba y dos electroductos (líneas de alta tensión): uno en Chaco y otro entre Mar del Plata y Bahía Blanca. A ello debe sumarse el contrato de extensión de la vida útil de la Central de Embalse y la operación y mantenimiento de la de Pilar.
"El 2018 será muy diferente a lo que fueron estos dos años para nosotros. Fue duro pero estamos pensando en un cambio radical", expresan desde la firma presidida por Acosta.
El alivio se nota entre los directivos y empleados de la compañía, que evidencian un cambio de humor notorio y que se contrapone con el que se veía semanas atrás, luego de que la empresa demorara el pago de un cupón de Obligaciones Negociables por $ 83 millones que canceló el pasado 7 de diciembre.
Represas santacruceñas, decisiones made in Córdoba
La UTE entre la firma china y Eling implica que el Comité Directivo esté compartido por las autoridades de ambas compañías mientras que un Comité Ejecutivo estará frente al proyecto: Gianfranco Rizzo, un italiano con experiencia en la materia y que trabajó en Yaciretá; y los especialistas Daniel De la Torre y Eduardo de la Vida, serán los máximos responsables técnicos de la obra.
La sede central del proyecto estará en Córdoba, ya que de aquí también son muchos de los profesionales geólogos e ingenieros que trabajaron en desarrollo. "Estimamos que unos 60 profesionales, entre administrativos, ingenieros, ejecutivos de compra, etc., están abocados en Córdoba para este proyecto", indica.
En enero empezarán las excavaciones, estudios geotécnicos, obras de desvíos del curso del río. Saber cuándo comenzará a inyectar energía al sistema es aún una incógnita. La firma quiere que sea en 2021 (el plazo de obra es de 66 meses) ya que algunas obras se pudieron adelantar. Sin embargo, con micrófono encendido evitan dar plazos. La prudencia es hoy parte de la política de la compañía: se sabe, nadie prueba la profundidad del río con ambos pies. (GL)