La novedad ya genera movimiento entre empresas, estudios contables y proveedores de software de liquidación, que deberán adaptar sus sistemas para emitir el nuevo formato.
La principal diferencia es que el recibo dejará de enfocarse exclusivamente en el salario del trabajador para incorporar una visión más amplia de la relación laboral, incluyendo las contribuciones patronales y otros costos que afronta el empleador.
Las cuatro secciones que tendrá el nuevo recibo
Según establece la normativa, el nuevo modelo deberá estar organizado en cuatro bloques claramente diferenciados:
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Datos identificatorios del empleador y del trabajador.
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Contribuciones y conceptos abonados por el empleador.
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Remuneración bruta y deducciones.
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Remuneración neta a percibir.
En la práctica, esto significa que junto al sueldo bruto y al monto final que recibe el trabajador aparecerán conceptos que hasta ahora no formaban parte del recibo, como aportes patronales a la seguridad social, obra social, ART, asignaciones familiares y otros costos vinculados a la contratación formal.
El dato que más llama la atención: el costo total del empleador
Uno de los elementos más novedosos del modelo es la incorporación del "Costo Total Empleador".
En un ejemplo elaborado bajo el nuevo formato, un trabajador con un sueldo básico de $ 500.000 presenta una remuneración bruta de $ 795.000 y un sueldo neto de $ 656.000. Sin embargo, el documento muestra que el costo total que afronta la empresa supera el millón de pesos, alcanzando los $ 1.009.368.
La diferencia surge de las contribuciones patronales vinculadas al sistema previsional, obra social, ART, asignaciones familiares, INSSJP (PAMI) y otros conceptos obligatorios establecidos por la legislación vigente.
Un gráfico obligatorio para entender a dónde va cada peso
Otra de las incorporaciones más visibles será un gráfico de composición salarial que deberá figurar obligatoriamente en todos los recibos.
La visualización permitirá observar de forma simple qué porcentaje del costo laboral corresponde al salario que recibe el trabajador y cuánto se destina a seguridad social, obra social, ART, aportes sindicales y otros conceptos.
La especialista en liquidación de haberes Jessica Klempa explicó en sus redes sociales que este gráfico forma parte de los requisitos obligatorios establecidos en el Anexo III del decreto reglamentario y que deberá estar presente en el nuevo formato.
Qué cambia para trabajadores y empresas
Desde el punto de vista económico, nada cambia para los trabajadores: no se modifican salarios, descuentos ni aportes. Sin embargo, sí tendrán acceso a información que históricamente permanecía dentro de la contabilidad empresaria y que les permitirá comprender mejor cómo se compone el costo de su empleo.
Para las empresas, el desafío será doble. Por un lado, deberán adecuar sistemas y procesos de liquidación. Por otro, deberán explicar a sus equipos el significado de conceptos que ahora quedarán expuestos en cada recibo.
¿Desde cuándo rige? El Decreto 407/2026 entró formalmente en vigencia el 1 de junio de 2026, aunque la implementación será gradual a medida que los sistemas de liquidación y las plataformas de recursos humanos completen sus actualizaciones.