Como un “diente libre”, pero de vuelos: cómo funciona (y qué restricciones tiene) el programa “All You Can Fly” de JetSMART

La aerolínea lanzó una membresía anual por $ 630.190 que permite volar ilimitadamente por Sudamérica solo pagando tasas e impuestos, aunque con condiciones clave que determinan cuándo y cómo se puede usar.

La low cost JetSMART presentó “All You Can Fly”, una membresía que propone una lógica innovadora en la industria aérea: un único pago anual ($ 630.190 en precio promocional por lanzamiento y hasta agostar stock) que permite volar sin límite por rutas directas en Sudamérica, abonando únicamente tasas e impuestos en cada tramo.

No todo está disponible todo el tiempo 

Los vuelos pueden reservarse según disponibilidad y con ventanas acotadas: hasta 24 horas antes en cabotaje y 72 horas en internacionales. En la práctica, eso implica que el usuario no puede planificar ni garantizar lugar en fechas deseadas. El beneficio aparece más claro en viajeros flexibles, con margen para decidir sobre la marcha.

Otro punto clave es que la membresía no incluye todos los costos: en cada vuelo hay que pagar tasas e impuestos, lo que introduce una variable de precio por tramo que puede cambiar según el destino. Además, la membresía no incluye equipaje adicional, solo contempla el equipaje de mano básico.

Y sobre todo, el punto más importante es que el programa aplica únicamente a rutas directas operadas por la aerolínea, lo que limita combinaciones o escalas más complejas dentro de la región.

“Con All You Can Fly estamos presentando una forma completamente distinta de viajar en la región, alineada con nuestro modelo ultra low cost”, explicó Víctor Mejía, CCO de JetSMART Airlines.

Hoy la compañía opera más de 80 rutas en 9 países y cuenta con una flota de 54 aviones Airbus A320 y A321, lo que define también el alcance real del programa.

En ese marco, la propuesta abre una oportunidad interesante para ciertos perfiles —viajeros frecuentes, nómades o quienes se mueven por eventos—, pero exige entender bien las reglas: no es un “todo incluido”, sino un sistema donde el valor depende de cuántas veces se use y con cuánta flexibilidad se viaje.