De Villa del Rosario al MIT: Sofía Chiappero, la cordobesa que se metió en la cocina de la innovación global (quiere traer ese “laboratorio” a Argentina)

(Por Rocío Vexenat) Se llama Sofía Chiappero, tiene 30 años y es arquitecta egresada de la UNC. Hoy, desde el corazón del Massachusetts Institute of Technology (MIT), lidera estrategias para una aceleradora de negocios interna y planea cómo traer un "hub" de innovación a la Argentina.

Sofía Chiappero, Strategy and Design en el MIT y Cofounder de Publico Lab.

De arquitectura al urbanismo (y de ahí, al mundo): Sofía arrancó estudiando arquitectura en Córdoba, pero rápidamente giró hacia un campo que, según cuenta, le cambió la cabeza: el urbanismo y la planificación de ciudades.

Ese interés la llevó a competir en programas del Banco Interamericano de Desarrollo, donde ganó primero a nivel nacional y luego latinoamericano. Ese fue su primer “salto” a las grandes ligas del desarrollo urbano y la innovación pública.



En paralelo, empezó a meterse en proyectos de innovación cívica: desde iniciativas de participación ciudadana hasta trabajos vinculados al río Suquía. Ahí también nació uno de sus proyectos más propios: PÚBLICO Lab, un espacio para desarrollar herramientas que acerquen a la gente a la toma de decisiones públicas.

El punto de quiebre: beca, MIT y todas las puertas abiertas

El siguiente paso fue aplicar a Fulbright Program. Lo que vino después fue inesperado incluso para ella: la aceptaron no solo en MIT, sino también en universidades como Harvard, Columbia y NYU. ¿Spoiler? Eligió MIT, donde hizo una maestría en City Planning y empezó a trabajar en el MIT Community Innovators Lab, enfocado en desarrollo económico.

Hoy su rol combina dos mundos: tecnología + estrategia de negocios. TrabajA en el equipo de iniciativas de estrategia y tecnología para una aceleradora de negocios interna y ayuda a posicionar herramientas que crean las startups del MIT. Además, estuvo en el CoLab (Community Innovators Lab) haciendo desarrollo económico y estabilidad financiera.

La “cocina” del MIT

Lo que Sofía describe rompe un poco el mito del laboratorio como algo técnico y aislado. Para ella, es más parecido a un “patio de juegos interdisciplinario”: “Un laboratorio es como un jardín de infantes con distintas áreas: diseño, tecnología, negocios. Cada uno desarrolla proyectos, pero todos conectados”, expresa. “Ahí conviven ingenieros, abogados, diseñadores, científicos y especialistas en negocios trabajando sobre problemas concretos”, agrega.



Quizás lo más interesante de esta historia es lo que viene: Sofía está trabajando en crear un laboratorio de innovación tecnológica en Argentina, conectado con MIT y otras universidades globales. Todavía no puede dar detalles (NDA mediante), pero la idea es clara: generar un hub donde estudiantes, emprendedores e instituciones locales puedan conectarse con la frontera de la innovación global.

Ping pong con Sofía Chiappero

InfoNegocios:¿Qué cambió cuando llegaste a EE.UU.?

Sofía Chiappero: La cercanía con las oportunidades. Podés escribirle a alguien y juntarte al otro día. Eso acelera todo.

IN: ¿Qué es lo más “loco” que te pasó allá?

SC: Desde tener como profesor al VP de hardware de Apple hasta almorzar con arquitectos que estudié toda mi vida… o participar en reuniones con personas que después ganaron el Nobel (Corina Machado).

IN: ¿Cómo ves a Córdoba en términos de innovación?

SC: Tiene muchísimo talento. He estado en salas con gente top global y el nivel que hay en Córdoba es comparable. Falta más conexión entre academia, sector privado e inversores.

IN: ¿Qué le falta a Argentina?

SC: Más puertas abiertas para perfiles jóvenes sin “credenciales”. Eso afuera pasa más.

IN: ¿Qué tendencias se vienen?

SC: La humanización de la tecnología. Las ciencias sociales van a ser clave para definir hacia dónde va la inteligencia artificial.

Compran campo, lo lotean y te venden la ilusión de un country: el negocio de los barrios truchos en Córdoba

(Por Rocío Vexenat) Un solo medidor de EPEC para 100 casas. Vecinos que programan el lavarropas a la una de la madrugada porque de día no hay tensión. Una indemnización de casi mil millones de pesos (la más alta que dictó la Justicia cordobesa) por vender lotes en tierra que la Municipalidad nunca iba a habilitar. Todo esto pasó, y sigue pasando, a metros de la circunvalación.