Graphicus, la imprenta de los 10 millones de folletos mensuales

Cuando entrás a Graphicus no parece que estás dentro de una imprenta. Al menos de tradicionales, esas con pilas de resmas por todos lados, impresos sueltos y mucho desorden.
Es que Carlos Paolucci -un empresario que no proviene del “palo” imprentero- encontró en el orden y la sistematización de los tiempos de entrega, una estrategia que se ve tan bonita hacia adentro como exitosa hacia afuera.
“No pensamos en el impreso aisladamente sino como una pieza más enmarcada en el plan de comunicación del cliente. Entonces, entendés que si no entregás esa pieza en tiempo y forma, demorás o perjudicás el plan de comunicación que hizo el cliente y perdés valor como proveedor”, explica Paolucci. Con una producción de 10 millones de folletos mensuales (sin contar revistas y catálogos), desde la empresa aseguran que "elegimos a quién venderle. Si te sistematizás, un cliente desordenado te complica más de lo que ganás y no nos interesa. Eso nos da credibilidad", dice Paolucci.
Y tan mal no le sale porque es la única en el país que acaba de conseguir financiamiento directo de la alemana Heidelberg para comprar una máquina de un millón de dólares con la que piensan crecer un 50% más en el 2009.

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