Grupo LTN elige Córdoba para su próxima planta industrial (creció 200% en la provincia y tiene lista de espera en su academia de oficios)

(Por Gabriel Caceres) La empresa mendocina de paneles de acero tiene 500 colaboradores, más de 10.000 clientes en 60 años de historia y planea producir localmente en un horizonte de dos años. En Córdoba ya es el sistema constructivo que más crece.

Hay productos que nacen para una cosa y terminan siendo otra. Los paneles de acero aislante del Grupo LTN nacieron para mantener frío el interior de cámaras frigoríficas y trailers de transporte de alimentos.

Hoy, esos mismos paneles se usan para construir casas, galpones, plantas industriales y hasta bodegas vitivinícolas. Y en Córdoba, ese giro se está convirtiendo en una oportunidad de negocio que la empresa no quiere dejar pasar.

"Del año 24 al 25 verificamos un 200% de crecimiento en la provincia de Córdoba", contó Gustavo Díaz, CEO de Grupo LTN, en el marco de Proyectar Córdoba 2026, donde InfoNegocios dialogó con él. La explicación es simple: "El cliente entendió el sistema constructivo. Y es contagioso: el que le fue bien lo divulga, le comenta al amigo, al profesional. Y así va creciendo."

Una empresa familiar con 60 años de historia

Grupo LTN fue fundado por Juan "Cacho" Bernardi, quien forjó el negocio desde la refrigeración en Mendoza. Hoy el grupo lo conduce junto a sus hijos Gustavo y Ariel Bernardi, con una tercera generación —Leandro Bernardi como gerente comercial y Ornella Bernardi como coordinadora de Proyectos de Formación— que ya lleva las riendas de distintas áreas. Es una de esas empresas donde el apellido y el producto van de la mano hace décadas. 

El grupo está compuesto por tres unidades:

  • Friolatina (cámaras frigoríficas modulares y proyectos llave en mano),

  • Bervill (fabricación de equipos frigoríficos) y 

  • Acerolatina (paneles aislantes para construcción).

Hoy opera con tres plantas en Mendoza, una en General Rodríguez, y oficinas comerciales en Buenos Aires, Córdoba y Neuquén, además de una red de distribuidores en todo el país. Tiene 500 personas en su ecosistema —350 directas y 150 indirectas— y acumula más de 10.000 clientes en sus seis décadas de historia. 

De la heladera a la obra

La empresa nació atendiendo el mercado de la refrigeración, donde llegó a tener el 70% del mercado. Pero cuando los mismos paneles que fabricaba empezaron a usarse en la construcción en Europa, siguió el camino. Hoy esa proporción se invirtió: 70% construcción —industrial, comercial y residencial— y 30% refrigeración.

Las ventajas del sistema son concretas. La aislación térmica genera ahorro energético tanto inmediato como sostenido en el tiempo —sus innovaciones en tecnología termoaislante permiten reducir hasta un 60% el consumo de energía. Y la rapidez constructiva es quizás el argumento más contundente: "Construís la misma obra en la mitad de tiempo de una obra tradicional. Y eso es plata", sintetizó Díaz. Todos los productos se fabrican a medida —sin stock estándar— con cada proyecto teniendo su medida, color y espesor específico.

Entre los proyectos que avalan la escala del negocio figuran Simplot, empresa de capitales estadounidenses dedicada a la elaboración de papas congeladas pre-fritas, que eligió sus paneles para una mega obra en Mendoza; el Barrio IPV de San Juan con 400 viviendas; y el Edificio Benito en Tucumán, con 1.774 m² de paneles en dos torres residenciales. En Córdoba, uno de los clientes más reconocidos es Grido, la cadena de heladerías cordobesa, que también recurrió a los paneles de LTN para sus instalaciones. 

El plan para Córdoba: una planta industrial propia

El crecimiento en la provincia no es casualidad ni accidente. Es estrategia. Y el siguiente paso está en análisis concreto: instalar una planta industrial en Córdoba en un horizonte de dos años. "Estamos analizando distintos parques industriales y municipios. Hay muchos que realmente tienen intención de que vayas e inviertas", explicó Díaz.

La empresa tiene presencia en Córdoba desde hace tres años, con una oficina comercial propia ubicada frente al Jockey Club, en zona sur de la capital, desde donde opera todo el equipo cordobés.

Paralelo a la expansión comercial, el grupo viene desarrollando otro proyecto que dice mucho de su visión: la Academia LTN, una escuela de oficios itinerante donde en dos días se enseña a colocar paneles. Es gratuita, abierta a hombres y mujeres, y cada edición tiene entre 25 y 30 plazas que se llenan en dos semanas.

En Córdoba ya se hicieron tres ediciones con la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica como sede, y las tres agotaron cupos con lista de espera. La academia ya recorrió Mendoza, Buenos Aires, Neuquén, Tucumán, Salta, San Luis, Tandil y hasta Madrid. Entre los clientes que mandaron a su personal a capacitarse figura Edisur, con quien armaron un convenio específico. "Es un trabajo que lo pueden hacer hombres y mujeres, no tiene técnica compleja y la gente lo agarra rápido", señaló Díaz.

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