Unos franquiciados de Grido en Buenos Aires empezaron a atender con tablets y boxes —un sistema 100% digital, sin mostrador tradicional— y le mostraron el camino a la propia marca. Grido escuchó y lo convirtió en un formato oficial: Grido Go.
Así lo contó Sebastián Santiago en el streaming República de Córdoba de InfoNegocios. Y detrás de esa tecnología que hace posible que un cliente entre a una heladería, elija en una pantalla, pague y retire su pedido sin intermediación humana, está I+DIoT Lab, una startup argentina especializada en soluciones phydigital para retail, gastronomía y consumo masivo.
La empresa fue cofundada y es liderada por Martín Zuker —ingeniero industrial, cuatro veces founder y profesor en el ITBA— junto a Guido Rafael Stella en operaciones y producto, Pablo Abramowicz en tecnología y Mariano Fernández en supply chain y logística, quien también es distribuidor oficial de Starlink para Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay.
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Qué es el retail phydigital y por qué importa
La propuesta de I+DIoT no consiste en "poner una pantalla" en un comercio. La lógica es más ambiciosa: rediseñar la experiencia de compra y convertir cada interacción física en un dato útil para mejorar la operación.
"Lo que está cambiando no es solo la forma de comprar. Está cambiando la naturaleza del punto de venta", señala Zuker. "Durante años, el local físico fue visto como un lugar donde ocurría una transacción. Hoy empieza a convertirse en una plataforma inteligente, conectada, medible y capaz de actuar en tiempo real."
El e-commerce siempre supo todo lo que pasaba —clics, conversiones, abandono de carrito. El retail físico, no. I+DIoT trabaja para cerrar esa brecha: tótems de autogestión, sistemas de Click & Collect, lockers inteligentes, comandas digitales y depósitos conectados, todo integrado en una arquitectura modular que combina hardware propio, software, datos e inteligencia artificial.
Los formatos que habilita
El caso de Grido Go es el más visible, pero la lógica aplica a muchos rubros. Una tienda de indumentaria puede habilitar prueba y retiro mediante boxes autogestionados. Una cadena puede medir qué ocurre en cada sucursal con el mismo nivel de detalle con el que una plataforma digital mide conversiones. Un local puede operar en horarios nocturnos o de baja circulación sin supervisión permanente.
"La autogestión no reemplaza la experiencia humana; la reorganiza", sostiene Zuker. "Hay momentos donde el consumidor quiere conversar o ser asesorado. Y hay otros donde quiere resolver rápido. La tecnología permite que una marca pueda atender ambos comportamientos sin obligar a todos los clientes a pasar por el mismo recorrido".
Para las marcas, el impacto es doble: mejora de costos operativos y reducción de tiempos de espera por un lado, y habilitación de nuevos formatos comerciales por el otro —locales más pequeños, puntos de venta en zonas de alto tránsito, dark stores orientadas al consumidor final o modelos híbridos entre franquicia tradicional y autoservicio digital.
El approach que propone I+DIoT
Desde la startup no piensan estas soluciones como algo futurista o disruptivo en abstracto. "No tiene por qué ser un cambio 360. Se puede ver dónde estas soluciones aportan valor al negocio. La tecnología que funciona es la que ayuda a resolver problemas, no la que puede romper la operación por su complejidad o sus costos", aclara Zuker. Por eso suelen proponer demos funcionales para medir KPIs puntuales a costo cerrado antes de escalar. "Bien aplicadas, estas tecnologías se repagan en muy poco tiempo."
La proyección es profundizar el uso de inteligencia artificial aplicada a la operación: no solo para analizar ventas históricas sino para anticipar demanda, sugerir promociones, optimizar stock y asistir a gerentes y franquiciados en la toma de decisiones. Pasar, en palabras de Zuker, de locales digitalizados a locales inteligentes. "La tienda del futuro no va a ser una tienda sin personas. Va a ser una tienda con más inteligencia".