El impacto fiscal de la medida no es menor: el costo para la Provincia por la aplicación del descuento del 25% supera los $ 11.000 millones, según estimaciones oficiales. Aun así, el Gobierno avanzó con el esquema con un dato político y tributario fuerte: más del 50% de los inmuebles de Córdoba pagará este año menos o igual que en 2025, incluso antes de considerar el efecto inflacionario.
El eje del esquema es un descuento automático del 25% para propietarios de vivienda única con valuaciones fiscales de hasta $ 124 millones. No hay trámites ni letra chica: el beneficio aparece directamente en la boleta y apunta al núcleo del padrón urbano, lejos de los inmuebles de mayor valuación.
Ese recorte, además, se potencia con otros incentivos ya conocidos: el 30% por contribuyente cumplidor y el 15% por pago anual siguen vigentes y pueden acumularse. En la práctica, quien encaja en todos los casilleros puede terminar pagando sensiblemente menos que el año pasado (incluso antes de hacer el ajuste por inflación).
Ahí entra el segundo dato clave del paquete 2026. La Provincia fijó un tope de aumento del 28,3% para el Impuesto Inmobiliario Urbano y del 29,7% para el Rural. En un contexto inflacionario que corre por encima de esos números, el impuesto no solo sube menos que los precios: pierde peso real en el ingreso de las familias que acceden a los beneficios.
Ese movimiento cobra relevancia si se mira el peso del tributo en las cuentas provinciales. Según datos de Rentas Córdoba, en 2025 el Impuesto Inmobiliario explicó el 11% de la recaudación, frente al 7% del año anterior, fijándose como el segundo impuesto más importante de la Provincia, aunque todavía lejos de Ingresos Brutos (que concentró el 70% de los ingresos).
El alivio, claro, es selectivo. No todos los contribuyentes quedan alcanzados por los mayores descuentos, pero incluso para quienes no califican, el esquema evita saltos abruptos y aporta previsibilidad, un activo escaso en la Argentina tributaria.
El paquete se completa con la continuidad de exenciones para jubilados, pensionados y beneficiarios sociales, y con un menú de facilidades de pago que busca sostener el cumplimiento. El 10 de febrero vence el pago anual y la primera cuota del impuesto Inmobiliario, con la opción de financiar en hasta seis cuotas sin interés con tarjeta Cordobesa.
Impuesto Inmobiliario Rural: alivio con foco productivo
El Impuesto Inmobiliario Rural aplica en 2026 un esquema de alivio orientado al sector productivo. La actualización tiene un tope del 29,6% (por debajo de la inflación) como señal de contención sobre la carga tributaria del agro.
El esquema incluye un descuento del 30% para contribuyentes cumplidores, al que se suman un 5% para propietarios productivos y otro 5% para quienes acreditan buenas prácticas agropecuarias. Cabe destacar que desde la Provincia señalan que el 98% de lo recaudado con este impuesto vuelve directamente al sector agropecuario.
¿Y qué pasa con el Impuesto Automotor?
El esquema del Impuesto Automotor muestra una realidad bien distinta dentro de los tributos provinciales. En Córdoba hay 1.664.697 dominios, pero el 65% está exento por antigüedad, beneficios sociales u otros regímenes.
En la práctica, solo 572.909 vehículos tributan. De ese universo, el 70% paga menos de $ 16.000 por mes, lo que deja al impuesto con una carga relativamente acotada para la mayoría de los contribuyentes alcanzados. Y otro dato que refuerza esa lógica es la actualización promedio del 14,91%, muy por debajo de la inflación, en línea con la estrategia provincial de contener la presión en los impuestos patrimoniales.