Hay un problema con los libros digitales que nadie resolvió del todo. Netflix democratizó el video. Spotify democratizó la música. Pero el libro digital quedó atrapado entre plataformas caras en dólares —Kindle no opera oficialmente en Argentina— y la piratería, que en Brasil representa hasta un tercio del mercado digital. Skeelo, una startup brasileña fundada en 2019 por Rodrigo Meinberg, llegó a Argentina con una propuesta para cambiar eso.
El modelo es tan simple como disruptivo: Skeelo no le vende libros directamente al usuario sino que se los vende a las empresas —operadoras de telefonía, gimnasios, medios de pago— para que lo incluyan como beneficio en sus planes. El usuario recibe un libro por mes sin pagar nada extra. Si ya tiene Claro, Telefónica o SmartFit, ya tiene Skeelo. Los libros son de posesión definitiva: aunque el usuario cambie de operadora, se queda con los libros que acumuló.
"Hay una oferta de Netflix, hay una oferta de Spotify, pero no hay una oferta de libros dentro de los planes. Queremos ser ese eslabón que falta", explicó Meinberg durante una presentación en Buenos Aires.
Los números que respaldan la apuesta
En siete años, Skeelo acumuló más de 220 millones de suscriptores, 1.000 millones de minutos leídos y escuchados por año y más de 200 socios corporativos en 6 países de 2 continentes. En 2025 registró más de 300 millones de minutos consumidos —170 millones leídos y 130 millones escuchados. El catálogo tiene acuerdos con las editoriales más grandes de Latinoamérica —Penguin Random House, Grupo Planeta, HarperCollins, Alfaguara, Tusquets, entre otras— lo que le da más del 90% del market share editorial de la región.
Un dato que llama la atención: solo el 13% de los usuarios tiene acceso a audiolibros, pero ese formato ya representa casi el 50% del tiempo total de consumo. "El audio alcanza a públicos que no tenían hábito de lectura. Si conseguimos meter el hábito de escuchar un libro dentro del hábito de usar el smartphone, hay una oportunidad enorme", señaló Meinberg. En Brasil tienen como clientes a gimnasios SmartFit —6 millones de socios— y al sistema de peaje Sin Parar, con 8 millones de usuarios que pueden escuchar audiolibros mientras manejan.
Argentina: embrionario pero prometedor
En el mercado local, Skeelo recién arranca. Tiene 30.000 descargas y todavía no cerró acuerdos con partners estratégicos —a diferencia de Brasil, donde tienen el 100% de la base de Claro y Telefónica, o de México, donde operan con Televisa. La plataforma ya está disponible para descargar, y el formato actual se asemeja a un club de lectura mensual: el usuario recibe un libro por mes de un catálogo de más de 3.000 títulos, con opción de cambiarlo si no le interesa.
El próximo movimiento en Argentina incluye acuerdos con operadoras y servicios —el modelo que ya probaron con Mercado Libre Plus en Brasil es una de las referencias— y la incorporación de editoriales locales al catálogo.
La empresa tiene certificación Empresa B, alianza con UNESCO para digitalizar libros en lenguas originarias e hizo presencia en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Está construyendo marca antes de tener escala. La pregunta es si Argentina, donde se lee más que en Brasil según sus propios directivos, puede ser el mercado que les falte.