Hace más de cuatro décadas, Carlos Kreplak y su esposa Ema hicieron lo que pocos se animaban: dejaron Buenos Aires, se instalaron en la Patagonia y apostaron por emprender desde cero. Eran contadores. Tenían un estudio. Y una intuición.
En 1986, cuando se desocupó un local sobre la avenida Olascoaga (una de las arterias principales de Neuquén), Carlos vio una oportunidad donde otros veían un alquiler. Abrió una blanquería. Se abastecía viajando a comprar mercadería en Once. Así nació Blancoamor.
Lo que empezó como un comercio chico fue creciendo de la mano de las crisis y a pesar de ellas. Con los años, Blancoamor dejó de ser solo blanquería para convertirse en una empresa integral del hogar: muebles, colchones, decoración, bazar, iluminación, electrodomésticos.
Hoy tiene 8 sucursales en Neuquén y Río Negro y canales digitales con llegada a todo el país.
La segunda generación entró en 2005
Federico Kreplak, hijo de los fundadores, formado en el exterior, y su esposa Magdalena Marsó tomaron las riendas con un objetivo claro: profesionalizar y escalar. Logística, marketing, tecnología, expansión. Los valores de siempre, con otra velocidad. Pero el verdadero salto vino después, y no desde adentro de Blancoamor.
Vaca Muerta como punto de inflexión
Cuando las petroleras empezaron a llegar en masa a la cuenca neuquina, Federico y Magdalena notaron algo que los demás tardaron en ver: esas empresas no solo necesitaban equipamiento para sus unidades habitacionales. Necesitaban todo. Alojamiento, logística, mantenimiento, abastecimiento, gestión.
Esa lectura del territorio dio origen a Alberta, una compañía creada específicamente para acompañar el crecimiento de la industria energética en Vaca Muerta.
El resultado hasta hoy habla por sí solo:
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+1.000 unidades habitacionales equipadas
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3 parques logísticos e industriales construidos en los alrededores de Añelo
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Servicios de housing, seguridad y maestranza para operadoras
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Una plataforma de reservas estilo Airbnb para gestión de alojamiento
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Otra plataforma que conecta demanda de empresas energéticas con oferta de Pymes nacionales
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Un acuerdo reciente con Idero para ofrecer campamentos llave en mano
De contadores a grupo empresario
La historia de los Kreplak no es solo una historia de crecimiento. Es una historia de lectura de contexto: supieron cuándo Neuquén necesitaba una blanquería, cuándo necesitaba profesionalización y cuándo el boom de Vaca Muerta pedía un socio logístico local que conociera el terreno.