Faltan CEAs: pasan los años y las empresas con gerentas generales siguen siendo la excepción (la mirada de Cecilia Russo)

El camino hacia la equidad de género en las empresas viene sumando debates y páginas de agenda, pero cuando se mira la punta de la pirámide, el ritmo se vuelve exasperantemente lento. ¿Por qué el máximo sillón corporativo sigue estando masculinizado? ¿Falta ambición o el sistema todavía tiene filtros invisibles?

Para entender dónde está hoy el verdadero cuello de botella, conversamos con Cecilia Russo, fundadora de Cecilia Russo Equipo + Humano, quien desarma algunos mitos de manual y pone la lupa en los frenos (propios y ajenos) que todavía alejan a las mujeres del rol de Gerenta General.

Los dos frenos de mano a un paso del sillón

Cuando una ejecutiva queda a las puertas del management más alto, suelen activarse dos tipos de limitadores. Por un lado, Russo señala los internos, esos que están ligados a la autopercepción: "Son los propios de las mujeres que aún no creemos que podemos llegar allí; un conjunto de sesgos, creencias y temores que nos hacen pensar que no podemos".

Por el otro, aparece la deuda de las organizaciones. Para la especialista, las empresas tienen que trabajar a fondo para que quienes toman las decisiones de ascensos dejen de lado los estereotipos de siempre y tengan una mirada mucho más abierta.

A esto se suma un problema de base: la falta de masa crítica en áreas clave. Si bien la tendencia está cambiando porque cada vez más mujeres eligen carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), áreas duras como Producción, Operaciones o desarrollo técnico siguen teniendo una presencia mayoritariamente masculina. Y es de esos sectores de donde suelen salir los candidatos al puesto principal.

El espejo de los Directorios: ¿Por qué se eligen hombres?

La inercia del sistema se ve con claridad en las mesas de los Directorios. Como el porcentaje de mujeres en posiciones ejecutivas y de C-level todavía es muy bajo, la mesa que asesora y elige a los nuevos líderes termina replicando esa misma desigualdad. "Esos roles suelen ser ocupados por ex-CEOs, ex-directores o gerentes de área", explica Russo. Al haber menos mujeres en el semillero previo, la base de selección se achica de forma automática.

Ahora bien, ¿el sistema expulsa a las mujeres o ellas se bajan solas por el costo personal de la alta gerencia? Russo propone una mirada madura y sin tabúes. Aunque reconoce que el "síndrome del impostor" existe, aclara que es algo transitorio y no debería condicionar una carrera a largo plazo.

La clave, para Russo, pasa por otro lado: "Existen mujeres que se autoexcluyen porque no quieren correr los riesgos o costos asociados a un rol de alta responsabilidad. Por eso el pilar fundamental para pensar el desarrollo de carrera es el autoconocimiento: tener conciencia de qué quiero y a qué estoy dispuesta. Con esa claridad, se puede elegir con certeza, sin culpa y asumiendo los pros y contras". En este terreno, las políticas de flexibilidad y las licencias parentales compartidas son herramientas clave para nivelar la cancha.


Cecilia Russo, fundadora de Cecilia Russo Equipo + Humano.

Las dos "power skills" que faltan entrenar

A la hora de hablar de las herramientas concretas que necesitan las ejecutivas para plantarse y reclamar la Gerencia General, la fundadora de Equipo + Humano va directo al grano y apunta a dos competencias técnicas en las que las mujeres muchas veces no se entrenan lo suficiente:

  • Visión de negocio: La capacidad de entender el negocio global, anticiparse a los actores del mercado y predecir lo que viene para actuar con proactividad.

  • Competencia financiera: "Comprender resultados, proyecciones, rentabilidad y costos. Contar con una formación sólida en estos campos permite alcanzar una mirada mucho más estratégica", enfatiza Russo.

De la teoría a la práctica: ¿Cómo se cambia esto mañana?

Lejos de las recetas complejas, Russo asegura que si las empresas quieren mover la aguja rápido, la medida más efectiva es capacitar a los líderes actuales en el desarrollo de una visión diversa.

"Esto excede la cuestión de género. Es una apertura a lo diferente y a lo innovador. Es una condición imprescindible para abrazar cualquier proceso de cambio", finaliza Russo.

Veas donde veas el Mundial, Torneos está moviendo los cables por detrás (DSports, TyC, Telefé y servicios para ESPN y Disney+)

Si en las próximas semanas mirás un partido del Mundial por la señal que sea, hay una alta probabilidad de que detrás de esa imagen esté Torneos. La empresa de WAIKEN ILW participa de su undécimo Mundial con un despliegue de más de 360 profesionales: 160 viajan a las sedes de Estados Unidos, México y Canadá, y otros 200 dan soporte desde Argentina.