¿Se enfría la economía argentina? (By Rubén Ullúa).

Para muchos economistas el enfriamiento de la economía en el país ya es incontrolable por parte del gobierno debido principalmente a la falta de reconocimiento de éste sobre dicha realidad. ¿Puede darse este enfriamiento? La verdad es que sí, ya que el conflicto del gobierno con el campo, los números pocos realistas del Indec, las trabas a las exportaciones y el “control de precios”, lo único que han generado en los inversores es un alto grado de desconfianza que el mercado ya viene reflejando en la caída de los títulos públicos locales. Incluso, no es un dato menor que las acciones del sector bancario sean las que más terreno han perdido en lo que va del 2008; en consecuencia no hay posibilidades de créditos fáciles y tasas razonables. Sin embargo el mercado de capitales es anticipación y por lo tanto hay que estar atentos a las oportunidades que se vayan dando, ya que en algunos casos los precios de acciones y bonos comienzan a ser atractivos. (Mayor información en www.ruartereports.com).

La Fernetería pisa fuerte en Miami: cómo el concepto porteño se ganó su lugar en Wynwood (y suma un reconocimiento clave de Fernet-Branca)

Hace ya un tiempo que La Fernetería llevó su mix de pastas, coctelería de autor y espíritu nocturno desde Buenos Aires a Miami. Lo que empezó como un desafío internacional, hoy ya está consolidado como un clásico en el barrio de Wynwood, donde el restaurante y rooftop sigue demostrando que la propuesta gastronómica argentina sabe competir en las ligas mayores.

Filo + Pue! + Freddy Morozovsky: el "dream team" que armó ASO, un club social en Nueva Córdoba (con carnet físico, burgers y empanadas)

(Por Julieta Romanazzi) La escena gastronómica de Nueva Córdoba acaba de sumar un jugador que no quiere ser "uno más del montón". Se trata de ASO, el proyecto que une a tres pesos pesados del rubro: Gino Patrilla (la cara detrás de Filo), Leo Orellana (el creador de Pue!) y Freddy Morozovsky, empresario gastronómico. Te contamos a continuación de ASO, que es mucho más que un acrónimo.