Un venezolano nos cuenta la Venezuela que él conoce

Rodrigo Fuentes Brandán: “Fuera de ninguna pelea, soy venezolano y la verdad les paso a decir algunas cosas: cierto que antes de Chávez los partidos tradicionales fueron nefastos para nuestra Nación, pero la solución fue una persona que no respeta la democracia.  No se puede decir eso después de dos golpes de Estado y de no respetar un referéndum en su contra (puesto que un año y medio después hizo uno que revocara a este; cuando Chávez asumió la Constitución venezolana no tenía presente la re elección y el gobierno era uno solo y por 5 años. Hablan de que hay menos analfabetismo, pero en las universidades chavistas donde un arquitecto, médico, abogado, etc. se gradúa en 3 años y no en 6 como lo establece su curricula; y los nenes leen la materia `Doctrina de la Revolución Bolivariana´. Dicen que hay menos pobres, pero pregunto: ¿un bolsón y una asignación saca a gente de la pobreza? Depende con que tabla lo midas, pero la pobreza estructural les aseguro que no se modificó, y esto no me lo dice ningún diario ni ningún canal de TV ni ningún periodista concheto; me lo dice recorrer las calles, ver a mi familia (y no soy descendiente de aristócratas ni oligarcas, muy al contrario)...”.

Un debate intenso, aquí.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.