¿Cuántos iPhone hay en Argentina? (la mayoría en “situación de Android”, pero la cifra de Carrier y Asociados asombra)

Dicky del Solar (el personaje de rugbier cheto que personifica el humorista Ezequiel Campa) habla de la pobre gente que -en Argentina- “vive en situación de Android”, en alusión a los que no pueden acceder a un iPhone. Carrier y Asociados le pone número a los “no pobres” en materia de dispositivo móvil.

A pesar de que Apple nunca se avino a “producir” en Tierra del Fuego, en Argentina hay en funcionamiento unos 2,8 millones de iPhone en las redes de los tres operadores móviles, equivalente al 7% del total de los smartphones en uso. Este dato surge del informe “Mercado celular argentino 2022”, realizado por Carrier y Asociados.

Según esta consultora, “en los últimos 5 años (entre 2017 y 2021) ingresaron al país 226.000 unidades. Esto equivale a apenas el 8% del total de iPhone en uso, lo que da una idea de la cantidad de equipos que ingresa al país sin ser registrados por Aduana. Es también una muestra de cómo el mercado le encontró la vuelta a la regulación”.

Haciendo “números de almacenero”, unos 2,5 millones de iPhone ingresan en el denominado “mercado gris”, es decir, gente que lo trae en un viaje (o lo pide a un amigo) y otros canales “paralelos”.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.