Hay una pregunta que se hacen cada vez más marcas: ¿cómo construís comunidad en redes cuando el scroll infinito hace que todo se olvide en segundos? Guapaletas y Abuela Goye encontraron una respuesta que no pasa por contratar influencers ni por publicar más seguido. Pasa por inventar uno.
Bajo el liderazgo de Esteban Wolf, Guapaletas se alió con Gennial —un laboratorio de contenido AI-native fundado en Argentina— para crear Guapo, un capibara animado desarrollado con inteligencia artificial que tiene cuenta propia en Instagram (@guapo.capibara) y actúa como si fuera un influencer de verdad: publica casi todos los días, genera escándalos, cuenta historias y se mete en tendencias. No menciona explícitamente a la marca —al menos no al principio— y eso es parte del plan.
La estrategia arrancó a fines de 2025 dejando que Guapo construyera su propia comunidad antes de vincularse oficialmente con Guapaletas. El resultado: en poco más de seis meses superó los 20.000 seguidores, algunos de sus contenidos acumularon más de 2,5 millones de visualizaciones orgánicas en los primeros días de publicación y las consultas hacia la empresa —para venta particular, franquicias y eventos— se multiplicaron por 9.
Ver esta publicación en Instagram
"No estamos usando IA para hacer lo mismo más rápido, sino que estamos entendiendo cómo se cuentan historias cuando la tecnología cambia las reglas del juego", explicó Adrián Garelik, CEO y cofundador de Gennial. La clave del modelo está en la producción sostenida: con IA, publicar contenido casi a diario a escala es viable en costos y tiempos que antes hacían imposible ese volumen.
La Abuela Goye que vive en redes
El resultado fue tan contundente que los mismos dueños repitieron la apuesta: le encargaron a Gennial un segundo personaje, esta vez para Abuela Goye, la chocolatería barilochense que forma parte del mismo grupo. La diferencia es que acá existía una figura previa —la abuela del imaginario popular argentino— y había que darle vida propia en el mundo digital.
El equipo de Gennial se inspiró en sus propias abuelas para diseñar el personaje: una tierna señora animada con pelo cortito canoso, estética hiperrealista y personalidad de influencer de repostería. Fue lanzada en julio de 2026 en la cuenta oficial de Abuela Goye y pensada como una propiedad intelectual escalable. De hecho, la chocolatería abrirá su primera sucursal en Brasil y el personaje será desarrollado en portugués para ese mercado —algo que la IA facilita sin fricción.
Ver esta publicación en Instagram
"Queríamos hacer algo distinto y nos animamos a experimentar para no quedarnos atrás", señaló Wolf. "La IA es algo fundamental donde todo emprendedor se tiene que meter. Es una revolución. Los personajes que desarrollamos para las redes forman parte del objetivo de ser más eficientes y fortalecer nuestra comunidad”.
El modelo que propone Gennial tiene una lógica clara: un personaje de IA bien construido es un activo de negocio medible, con presencia digital activa todo el año, que puede subirse a tendencias en horas y sostener volumen de contenido que un equipo humano no podría mantener al mismo costo. Las audiencias retienen un 95% más los mensajes en video que en texto, y los videos en redes se comparten 1.200% más que las imágenes estáticas. La IA no cambia esas reglas —las aprovecha.