Ni Boca ni River: la paridad es la nueva regla del fútbol argentino (qué dicen las cuotas de Betsson sobre el nuevo favorito al título)

Con Boca y River off en el arranque del Clausura 2026, las cuotas de Betsson muestran algo que no se veía desde 2012: nadie es favorito claro para salir campeón.

Algo raro pasa en el fútbol argentino: por primera vez desde 2012, ni Boca ni River llegan como candidatos indiscutidos al título. El mal arranque de ambos en el Torneo Clausura 2026 abrió un panorama insólito, y las cuotas de Betsson, la plataforma líder de apuestas deportivas, lo confirman con números.

Los "grandes" ya no despegan solos

La casa de apuestas analizó las tendencias de mercado y la conclusión es clara: en la Argentina no hay partidos liquidados de antemano ni favoritos absolutos. Boca Juniors y Racing Club comparten el primer lugar con una cuota de 8.00, mientras que River Plate los sigue de cerca con 9.00.

Lo llamativo es lo que viene después: Rosario Central (9.60) y Estudiantes de La Plata (10.00) están apenas un paso atrás, tan cerca que amenazan directamente el liderazgo de los "grandes" de siempre.

Un lote del medio que aprieta

La paridad no se corta en el top 5. Lanús e Independiente aparecen como perseguidores inmediatos, ambos con una cuota de 16.00, listos para dar la sorpresa en cualquier racha.

Más atrás, un cuádruple empate de peso: San Lorenzo, Argentinos Juniors, Vélez Sarsfield y Huracán comparten exactamente la misma probabilidad de salir campeones, con una cuota de 21.00.

La pelea también se juega por zonas

En las apuestas por grupo, el patrón se repite. En el Grupo A, Boca (3.75) pelea palmo a palmo con Estudiantes (4.50) e Independiente (6.00). En el Grupo B, Racing (3.60) comanda pero de cerca lo siguen River (4.50) y Rosario Central (5.00).

La diferencia con Europa

Mientras que en las grandes ligas europeas el título suele reducirse a dos o tres candidatos excluyentes, en la Liga Profesional Argentina el margen es mínimo. El peso histórico de los grandes sigue estando en los números iniciales, pero la brecha real es corta — y eso deja los pronósticos abiertos para cualquiera.