El calendario de Pirelli nació en 1964, cuando la filial británica de la marca decidió publicarlo como regalo de fin de año para sus clientes. Nació asociado a los desnudos artísticos y a una carga erótica explícita, pero con el correr de las décadas fue virando hacia propuestas más conceptuales, y con el peso puesto en el concepto detrás de cada edición.
Para la edición 2027 la cultura India fue elegida cómo la protagonista, un país que la marca eligió por su magnitud, su diversidad y su complejidad.
Por primera vez en la historia de The Calendar, el proyecto es trabajado por dos fotógrafos, que trabajaron en paralelo: el noruego Sølve Sundsbø y el indio Raghu Rai. No es una colaboración conjunta en el sentido tradicional, sino dos producciones independientes —con locaciones, equipos y castings propios— pensadas para dialogar entre sí dentro de un mismo calendario.
La decisión de convocar a una mirada occidental y a una india responde a la intención de generar ese diálogo entre dos voces creativas de peso. Pero el plan tuvo un giro: Raghu Rai murió antes de completar el proyecto, y quien terminó de darle forma a su mitad fue su hija, Avani Rai, fotógrafa reconocida internacionalmente por derecho propio.
Avani Rai tomó la idea original de su padre —retratos en estudio, con fotos inéditas de él como telón de fondo— y la llevó a las calles de la vieja Delhi. “Sentí que él pertenecía a la calle”, explicó. Así, salió a fotografiar los mismos escenarios que su padre había retratado a lo largo de su vida, entre 30 y 50 años después.
La producción de Avani Rai, en las calles de Delhi, sumó a más de 200 personas entre artistas callejeros, artesanos y músicos, entre ellos su madre, Gurmeet Rai.
La producción Sundsbø fue situada en Rajasthan, un estado al noroeste de India, entre el fuerte de Jaigarh, en Jaipur, y Ajabgarh, un pequeño pueblo con fortaleza a unos 85 kilómetros de esa ciudad.
Entre las modelos y actrices que posaron para Sundsbø figuran Freida Pinto, Aditi Rao Hydari y Padma Lakshmi, además de la música Anoushka Shankar y la poeta Rupi Kaur. La propia Avani Rai también se sumó a la producción. del otro lado de la cámara.