Una startup cordobesa, entre los cinco emprendimientos tecnológicos del año (según la Cámara Argentina de la Construcción)

Vivienda Verde obtuvo uno de los máximos puntajes en la Convocatoria TIIC 2022, que realiza la Cámara Argentina de la Construcción mediante su plataforma de innovación abierta con la que intentan ser un nexo entre startups y emprendedores con el resto de los actores de la industria.

“Estos emprendimientos atravesaron las distintas instancias de evaluación de nuestro board de expertos, y creemos que son las mejores de esta cohorte para sumarse a nuestro ecosistema de innovación. Inmediatamente comienzan un período de incubación y aceleración, ajustado a las necesidades de cada una”, indicó el presidente de Camarco, Gustavo Weiss.

“Para nosotros, haber quedado entre los cinco mejores emprendimientos tecnológicos del año significa un impulso enorme. No solo por la validación final de una idea en la que venimos trabajando desde hace tres años, sino porque nos abre una instancia de relacionamiento directo con los principales jugadores de nuestra industria”, reconoce Maximiliano Pallotto, CEO en Vivienda Verde.

¿Y cuál es esa idea sobre la que han logrado construir un negocio disruptivo?
Que los paradigmas tradicionales que rigen el comercio electrónico directamente “no aplican” para este rubro. Esa es la razón por la cual la venta online de materiales de construcción todavía no ha despegado, ni siquiera en las grandes plataformas como Mercado Libre o Amazon. Según el último relevamiento de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, mientras en verticales como tecnología o indumentaria las ventas digitales ya alcanzan el 14%, en lo que respecta a materiales no llegan siquiera al 1%.

“Partimos desde nuestra propia experiencia haciendo ecommerce de materiales de construcción desde hace casi 10 años. Y le sumamos una capa de investigación detallada sobre las necesidades de nuestro mercado, tanto de vendedores como de compradores”, apunta Pallotto. De esta manera, determinaron que las principales barreras estaban vinculadas a comprar listados complejos de productos, actualización frecuente de presupuestos en ciclos de venta largos, y el protagonismo de la “última milla” para la logística, que de otra manera se hace inviable.